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Especulador de la Guerra del Mes: Monsanto

Fundada en 1901 para la fabricación de edulcorantes artificiales, Monsanto tiene una larga historia en la fabricación de productos comprometidos, haciendo uso de litigios, un lobbying sofisticado y estrategias de relaciones públicas para contrarrestar las críticas. Muchos de sus productos han tenido efectos secundarios dañinos, incluyendo sustancias químicas como los PCB y las dioxinas (un subproducto de los herbicidas clorados, incluyendo el Agente Naranja), la rBGH (hormona del crecimiento bovina) y ciertos herbicidas y semillas genéticamente modificadas. Los principales críticos de la empresa incluyen agricultores, científicos y defensores de la seguridad alimentaria.

Historia

Monsanto ha sido, con diferencia, la empresa más destacada y controvertida a la hora de incentivar el uso de la biotecnología en la agricultura. La compañía cuenta con una historia larga y conflictiva en la fabricación de sustancias químicas peligrosas. Sus productos han incluido armas químicas (el Agente Naranja), materiales industriales (los PCB), aditivos alimentarios (NutraSweet), agroquímicos y productos farmacéuticos.

El agente adquirente de St. Louis, John F. Queeny, fundó Monsanto en 1901 para producir edulcorantes artificiales. (Monsanto era el nombre de soltera de su mujer). Las ventas superaron el millón de dólares en 1915. Al final de la Primera Guerra Mundial, la empresa se estaba convirtiendo rápidamente en un productor de todo tipo de productos químicos, y la Segunda Guerra Mundial convirtió a Monsanto en una parte integral del rápidamente emergente complejo militar- industrial, produciendo grandes cantidades de plásticos y fibras sintéticas. (En su informe anual para los accionistas de 1942, la empresa lamentó que “Con gran pesar abandonamos nuestra práctica habitual de transmitir a nuestros accionistas un informe anual informativo e interpretativo… la necesidad de secretismo, impuesta por nuestros intereses nacionales, rodea gran parte de las actividades a las que se dedica la empresa.”).

En los años 40, Monsanto comenzó a operar el Laboratorio Mound en Miamisburg, Ohio, como parte del Proyecto Manhattan, para el desarrollo de las primeras armas nucleares que tras 1947, pasó a ser la Comisión de Energía Atómica.

El 16 de abril de 1947 la planta de estireno de la empresa en Texas City fue completamente destruida por un incendio a raíz de una explosión de nitrato de amonio que había a bordo de un carguero francés estacionado cerca de la planta. (Entre las 512 víctimas se encontraban 145 empleados de Monsanto).

Durante décadas continuó operando como una de las empresas químicas más grandes de EEUU (“Sin sustancias químicas la vida misma sería imposible” sugería un anuncio de Monsanto. Con 4,5 millones de dólares la empresa inició en 1977 la tendencia de la industria química de hacer publicidad agresiva).

Monsanto era el principal productor del Agente Naranja – el herbicida contaminado con dioxina utilizado por el ejército estadounidense en Vietnam como defoliante.

Durante la década de los 90, Monsanto comenzó a deshacerse de muchas de sus principales líneas de producción química con el fin de convertirse en una empresa pionera en la industria de “las ciencias de la vida”. La empresa invirtió mucho en investigación biotecnológica y gastó casi 10.000 millones de dólares para la adquisición de empresas de semillas a nivel mundial. A finales de los 90, Monsanto se convirtió en la primera empresa de comercialización de la primera generación de cultivos transgénicos, utilizando una campaña de relaciones públicas agresiva con el fin de convencer al público preocupado, de que los cultivos transgénicos eran seguros y una innovación conveniente. La campaña fue contraproducente y convirtió a Monsanto en el objetivo principal de una resistencia mundial contra los cultivos transgénicos que aumentaba rápidamente. A finales de 1998, la combinación del estatus de Monsanto como bestia negra, y la necesidad de rentabilizar sus grandes inversiones, tuvo como resultado la pérdida de confianza del mercado en la empresa y el desplome del valor de sus acciones.

Se logró restablecer parcialmente la estabilidad a través de la fusión con un gigante farmacéutico Pharmacia/UpJohn en abril de 2000. Como resultado de dicha fusión, la nueva empresa creada – llamada Pharmacia – tomó el control del departamento farmacéutico de Monsanto, Searle. La división agroquímica y de biotecnología (aún con el nombre Monsanto) se escindió como una empresa independiente de la que Pharmacia poseía una participación del 85%.
En 2003 el jefe ejecutivo de Monsanto, Hugh Grant, reorientó la empresa para reducir su dependencia del sector de sustancias químicas agrícolas (incluyendo RoundUp, cuya patente había caducado recientemente), y poniendo mayor énfasis en el negocio de las semillas y sus cualidades.

Dioxina: La ciencia a la venta

Monsanto era (junto con Dow Chemical) un productor líder del Agente Naranja, el herbicida utilizado como defoliante para combatir a las guerrillas insurgentes en Vietnam. La empresa cuenta con un historial de politizar los debates sobre los efectos tóxicos de la dioxina.

Una serie de estudios de Monsanto realizados a trabajadores expuestos a la dioxina fueron más tarde censurados como fraudulentos por un científico/soplón de la EPA (la Agencia de Protección Medioambiental). Los científicos que realizaron los estudios, que fueron extensamente utilizados para establecer las normas reglamentarias para la dioxina (puesto que los registros de la exposición de los veteranos estaban incompletos, los estudios epidemiológicos de los trabajadores expuestos fueron considerados más fiables), admitieron que más de una docena de trabajadores con cáncer, que habían estado expuestos a la dioxina, habían sido desplazados al grupo de “control” o eliminados por completo del estudio, creando así un sesgo en el análisis. Tras mucha controversia, la atención de los medios de comunicación y una demanda por difamación contra un periodista que cubría la noticia en detalle, los estudios de Monsanto cayeron en el descrédito.

Cultivos transgénicos

Aún se desconocen los efectos a largo plazo de los cultivos transgénicos de Monsanto sobre el medioambiente. En zonas en las que se siembran cultivos de RoundUp Ready, la tolerancia a los herbicidas se está extendiendo a los cultivos vecinos y a las plantas silvestres a través de la polinización cruzada. En lugar de reducir la cantidad de sustancias químicas utilizadas en la agricultura, los cultivos de RoundUp Ready están bloqueando a los agricultores en un sistema agrícola químico-dependiente. Varios estudios científicos sugieren que la tecnología Bt utilizada por Monsanto en sus cultivos Bollgard, YieldGard y NewLeaf resistentes a los insectos, pueden matar a insectos “no causantes de plagas” como la mariposa monarca.

Derechos humanos

Al enfrentarse a una creciente oposición a las tecnologías transgénicas en los países del Norte desarrollado, Monsanto ha centrado toda su energía en promocionar sus productos en los países en vías de desarrollo del sur global. Un ejemplo sería el intento de Monsanto/Mahyco de superar a toda prisa el proceso regulador del gobierno indio de su algodón resistente a los insectos Bt para llegar al mercado. La decisión de permitir el cultivo comercial de algodón Bt fue pospuesta un año a causa de la oposición masiva por parte de los agricultores indios y ONGs de todo el mundo.
Monsanto posee una patente para tecnología “exterminadora”. La tecnología exterminadora consiste en el diseño genético de plantas para producir semillas estériles forzando así a los agricultores a adquirir nuevas semillas cada año en lugar de guardar sus propias semillas de año en año. Monsanto ha dicho que no utilizará esta tecnología, pero aún conserva las patentes y puede utilizarlas en un futuro.

Acusada de explotación infantil en India

Según un estudio realizado por el Comité Indio de los Países Bajos, una filial de la empresa utilizó niños para fabricar semillas de algodón, y por lo tanto exponiéndolos a Endosulfán y otros pesticidas, pagándoles menos de 20 rupias (50 céntimos de dólar) al día.

En contra de la competencia y de la protección del consumidor

A Monsanto no le agrada la idea de que cualquiera pueda estar públicamente en desacuerdo con ellos, o peor aún, jugarle una mala pasada. En lugares en los que se siembran cultivos transgénicos con fines comerciales, Monsanto ha contratado a un pequeño ejército de investigadores privados para asegurarse de que los agricultores no están sembrando sus propios cultivos transgénicos sin su permiso.

En 1997, dos periodistas televisivos, Steve Wilson y Jane Akre, que habían realizado un documental sobre los peligros de la BST de Monsanto fueron despedidos por sus jefes de Fox TV. El canal de televisión había sido presionado por Monsanto para cambiar el contenido del documental.

Influencia política

Existe una relación de “puerta giratoria” bien documentada entre los trabajadores de Monsanto y los funcionarios de los organismos reguladores del gobierno estadounidense (en especial la Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA). Esto ha permitido a Monsanto pasar eficientemente el proceso regulatorio y obtener el consentimiento para comercializar sus productos transgénicos y otros productos en los EEUU con unos mínimos controles de seguridad.

La influencia de los EEUU ha dificultado la implementación de medidas reguladoras más severas en otros países.

Para más información:
http://www.crocodyl.org/wiki/monsanto
http://en.wikipedia.org/wiki/File:Monsanto_logo.jpg
http://monsanto.com