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Objeción fiscal

Acción noviolenta en contra el pago para la guerra

Después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y el comienzo de la guerra contra el terrorismo, la Internacional de Resistentes a la Guerra comenzó a prácticar la objeción fiscal - la retención de un porcentaje de los impuestos del salario del personal.

La lógica es simple: Cierto porcentaje del presupuesto de todo país va para el gasto militar - para la ejecución o preparación para la guerra. Como consecuencia, la objeción fiscal retiene este porcentaje de los impuestos que se debe pagar al estado -este es un acto de desobediencia civil, ya que hasta el momento ningún estado permite aplicar la objeción de conciencia a los impuestos de guerra.

Por ejemplo el presupuesto de defensa de Gran Bretaña para el año financiero 2007/2008, ha sido de £32.6 billones y aumentará a £36.9 billones para el 2010/2011. Incluso, según el Ministerio de Defensa, "el Reino Unido es el segundo en términos de gasto en defensa del mundo sólo detrás de EEUU. Con 2.5% (2006) del Producto Interno Bruto (PBI) del gasto de defensa el Reino Unido está por sobre el promedio europeo de la OTAN". Según el Instituto Internacional de Investigación de Paz de Estocolmo (SIPRI por sus siglas en inglés), el gasto militar mundial en el 2007 se estima que fue de US$ 1339 billones - un incremento en términos reales de un 6% frente al 2006 y de un 45% desde 1998. Esto corresponde a un 2.5% del PBI mundial y US$202 por cada persona en el mundo. El gasto militar de EEUU. Representan un 45% del total mundial para el año 2007, seguidos por el Reino Unido, China, Francia y Japon, entre 4 y 5 % cada uno. Estas son razones más que suficientes para retener la parte del impuesto dirigida a financiar este gasto insensato.

La objeción fiscal no es muy visible - mucho sucede en el papel: llenando formularios de impuestos, escribiendo cartas, etc. Eso si, se vuelve más "emocionante" cuando eres llevado a la corte, o cuando amenazan con confiscar parte de tu propiedad por no pagar los impuestos. Esta confrontación con las autoridades puede entregar un espacio para la acción y la publicidad de la objeción fiscal.