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Desmilitarización, la única salida

Por Nicos Trimikliniotis

Chipre, una diminuta isla dividida en el Mediterráneo oriental es un campo de minas militar. Incluso después del ingreso en la UE, ningún país del mundo, con la excepción de Corea, ha visto su territorio avasallado por un despliegue mortal de armamento semejante con posibilidad de consecuencias catastróficas para sus habitantes. 40.0000 efectivos de ocupación turcos y algunos miles más de soldados turco-chipriotas se enfrentan a unos pocos miles de conscriptos greco-chipriotas y a unos pocos miles de soldados griegos, junto con tropas y bases británicas, y unos pocos miles de fuerzas de paz de la ONU manteniendo la línea de cese de fuego.

Chipre ha seguido dividida por la línea verde desde 1974 tras el Golpe de estado de la Junta militar griega y de los fascistas de EOKA B y la invasión militar turca. Desde la zona neutral, un tipo de tierra de nadie en medio de la isla, se pueden ver grupos de soldados jóvenes de ambos bandos con sus símbolos'nacionales' respectivos. Tienen exactamente la misma apariencia: sus rasgos son iguales; su juventud, su aburrimiento, sus armas y esos horribles uniformes verdes son todos ellos idénticos.

El año pasado, el 24 de Abril, la ONU propuso un plan integral para solucionar el problema, siguiendo un largo periodo de negociaciones. Los greco-chipriotas votaron "NO", mientras que el turco-chipriota "SI" , un 64%, ha puesto muchos más elementos en juego: ¡En el pasado era Turquía y los turco-chipriotas quienes se oponían a una solución!. No todo está perdido, no obstante; el camino hacia la paz y la reconciliación no puede ser obstruido durante mucho tiempo.

El "problema de Chipre" no es, por cierto, nuevo. Chipre tiene una posición estratégica en medio de tres continentes, cerca de la zona petrolífera del Oriente Medio y con una localización valiosa para varios proyectos regionales imperiales. El "portaaviones permanente" del cercano Oriente Medio ha sido desde hace tiempo un puesto de combate para diferentes superpotencias. Sin embargo, hay otro punto igualmente funesto: el nacionalismo y el irredentismo, las dos comunidades mirando a sus respectivas "madre patrias", en vez de mirarse la una a la otra.

Es hora de progresar hacia un activismo pacifista nuevo. Los greco-chipriotas y los turco-chipriotas deben mostrar valentía e intentar trabajar sobre un segundo referendum y tender puentes de paz, comprensión y buena voluntad. El voto del NO reflejó en gran medida el sentimiento de inseguridad, incertidumbre y miedo dentro de la población greco-chipriota. Estos miedos tienen que ser adecuadamente afrontados si ha de llegar una mejor oportunidad en la próxima ocasión.

Mientras tanto la imaginación, la acción y la iniciativa tienen que crear confianza y cooperación entre las dos comunidades divididas. Una medida necesaria sería reclamar una reducción inmediata de todas las tropas que condujera a la desmilitarización total de la isla. La industria militar y los promotores de la ideología del odio y del nacionalismo se oponen a un movimiento en este sentido. Además, una buena cantidad de otras iniciativas de paz y de reconciliación deben ser reforzadas ahora. Tales medidas no deben ser, sin embargo, meras maniobras estratégicas para los medios de comunicación y para el mercado; deben ser serias, robustas y legítimas.

Este es el tiempo del activismo de paz y de la acción común imaginativa. Sindicatos, grupos de mujeres, colectivos de jóvenes, grupos de acción ciudadadana y ONGs deben trabajar juntos en este momento crítico para superar las fronteras "estatales" y "étnicas". Esta es la mejor garantía de libertad y seguridad, por encima y más allá de cualesquiera garantías legales internacionales, que por supuesto, son también bienvenidas.

Está teniendo lugar una búsqueda de un nuevo empuje hacia el activismo pacifista y de reconciliación y todas las energías deben ser dirigidas a crear la confianza que hemos perdido a lo largo de años pasados. El mantenimiento de la paz en Chipre puede tener únicamente éxito si tiene como fin la completa desmilitarización de la isla.