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Bloqueen la fábrica

Ben Whitaker

El 6 de julio amaneció con la noticia de que tres fábricas de armas habían sido ocupadas y que una cuarta estaba bloqueada. Las cuatro fábricas son subsidiarias de propiedad absoluta de la mayor empresa de armas de Israel, Elbit Systems.

En Shenstone, Staffordshire, en el Reino Unido, dos docenas de manifestantes en solidaridad con Palestina se encerraron en la vía principal que lleva a UAV Engines Ltd. Elbit usa esta fábrica para hacer motores de drones para exportar a Israel. La acción masiva directa, llamada ‘Bloqueen la fábrica’, había reclamado el espacio que rodea la fábrica desde las 4am. A partir de las 7am, los números crecieron ininterrumpidamente hasta llegar a unos 200 manifestantes y la protesta, que duró hasta la mitad de la tarde, logró bloquear la fábrica y evitar que abriera. También se detuvo la producción en la fábrica Elite KL de Elbit en Tamworth, y la fábrica Instro Precision de Elbit en Broadstairs, Kent, cuando grupos de activistas ocuparon los techos. En Melbourne, Australia, tuvo lugar una ocupación similar.

Se coordinaron las acciones para que coincidieran con el primer aniversario del último ataque de Israel contra Gaza, que consistió en 51 días de bombardeo aéreo y una incursión terrestre. Israel denominó al ataque ‘Operación Borde Protector’, en un lenguaje ambiguo que hubiera enorgullecido a George Orwell, y en realidad era un obvio acto de agresión contra civiles e infraestructuras civiles. El ataque tuvo como resultado más de 2,200 palestinos muertos, la gran mayoría civiles, con más 500 niños muertos; cerca de 100,000 personas se han quedado sin hogar. Veintiséis colegios quedaron destruidos y otros 232 resultaron dañados, y más de 50 hospitales e instalaciones de salud quedaron destruidos o con muchos daños. Muchas de las fábricas de Gaza fueron blanco de los ataques y su única estación de energía quedó seriamente deteriorada.

Elbit: mercader de la guerra

Elbit Systems obtiene sus ganancias de su experiencia en tecnología militar represiva que se ha probado y analizado en una ocupación militar en Palestina, que ya tiene décadas. En la ocupada Ribera Occidental, la empresa es un importante proveedor de vigilancia de alta tecnología usada en el Muro Israelí de Separación. En contravención al derecho internacional y a lo largo de cientos de kilómetros, el muro divide familias y confisca grandes franjas de tierra palestina, y cuando el muro esté completo, habrá arrebatado más del 9% de la Ribera Occidental. Dada esta situación, no debe sorprender que Elbit se las haya arreglado para vencer a un grupo de empresas estadounidenses en un lucrativo contrato con Seguridad Nacional para militarizar la cerca fronteriza entre Estados Unidos y México. Esto incluye la provisión de puestos de observación similares a las torres de vigilancia que se encuentran a intervalos regulares a lo largo del muro en la Ribera Occidental.

En 2009, Amnistía Internacional publicó evidencia que muestra que la fábrica UAV Engines de Elbit se usa para fabricar motores para el dron Hermes 450, que la propia empresa comercializa como la “columna vertebral” de los ataques aéreos del ejército israelí y que se ha documentado como parte del bombardeo deliberado de Israel a civiles palestinos el año pasado. Otra vez, la empresa claramente saca el máximo provecho a su experiencia en facilitar crímenes de guerra para aumentar su parte en las ganancias. Alardean de que su tecnología de drones ha sido “probada en combate”. Y, según parece, funciona, pues Israel se ha convertido en el segundo mayor exportador de drones del mundo. Contundentemente, el precio de la participación de Elbit aumentó considerablemente después del ataque del año pasado, cuando el letal hardware de la empresa tuvo la oportunidad de demostrar su despiadada eficiencia, precio que al final los palestinos de Gaza pagaron con sufrimiento continuo y considerable.

¡Basta de armar a Israel!

Pese a que los habitantes de Gaza siguen viviendo en los escombros de sus hogares, todavía sin acceso a materiales de construcción ni tratamiento médico adecuado debido al asedio de Israel, la actitud del gobierno del Reino Unido hacia el comercio de armas israelíes parece ser un negocio como de costumbre. Un reciente informe de investigación de War on Want, la campaña contra el comercio de armas y la campaña de solidaridad palestina ha demostrado que en los primeros tres meses después del ataque, el Departamento de Innovación y Conocimientos de Negocios aprobó 32 exportaciones militares a Israel por valor apenas inferior a 40 millones de libras. La primera de estas exportaciones se concedió pocos días después de que el acuerdo de cese al fuego entrara en vigencia, y se continuó emitiendo licencias de exportación a pesar de las casi diarias infracciones a la tregua por parte del ejército israelí, que incluye asesinatos extrajudiciales con drones y disparos casi diarios a pescadores y agricultores de tratan de sobrevivir en condiciones desesperadas.

Aunque los datos del gobierno muestran que los motores fabricados en Shenstone se exportan a Israel, la empresa sostiene que solamente se instalan en unidades que exportan a terceros países, y que no los usa el propio Israel. Dado que el “riguroso” sistema de control de exportaciones de Israel consiste esencialmente en tomar empresas con intereses creados en represión, muerte y destrucción, es imposible corroborar declaraciones como esta y hace que las afirmaciones de Elbit sean dudosas, en el mejor de los casos.

Todos los manifestantes del Reino Unido tenían el mismo simple mensaje para el gobierno del Reino Unido: dejen de armar a Israel y dejen de comprarle armas a Israel. Los manifestantes hablaron de cómo se sienten con que el gobierno del Reino Unido sea cómplice en crímenes de guerra contra los palestinos por seguir emitiendo licencias de exportación a empresas que fabrican piezas para armas israelíes. También tienen las ideas muy claras con respecto a no comprar armas israelíes y a no apoyar una industria que ha adquirido su lado competitivo por usar una población civil cautiva como campo de pruebas.

Solidaridad

En la manifestación ‘Bloqueen la fábrica’, el objetivo era cambiar el espacio alrededor de la fábrica en un ambiente creativo, educativo y familiar, un espacio para expresar solidaridad con la lucha de los palestinos por justicia, libertad e igualdad, más que en un lugar donde se elaboran armas mortales con fines de lucro. A pesar de la férrea política y de la emisión de una orden de la corte superior a pedido de Elbit Systems (presumiblemente en un intento de impedir la acción y evitar el escrutinio público), los manifestantes lograron realizar varios talleres y sesiones de arte y manualidades, dieron un espacio a los niños y tuvieron actuaciones musicales y oradores. Se pudo ver una multitud impresionantemente variada a lo largo del día, personas de todas las edades y orígenes mostraron su solidaridad con Palestina.

A lo largo del día, hubo una significativa línea policial que continuamente empujó y agarró a los manifestantes, los arrastró y arrestó. Esta atmósfera incómoda fue como un testimonio de la resistencia de los activistas que fueran pacíficos e ingeniosos como para llevar a cabo al menos parte del alegre programa del día.

Aproximadamente a las 2.30pm, la policía aumentó su agresión, y finalmente empujó a los manifestantes fuera de la vía y los llevó a las afueras del pueblo de Shenstone, donde se llevó a cabo una manifestación improvisada. Un total de 19 manifestantes fueron arrestados en una acción que duró cerca de diez horas y logró que la fábrica quedara cerrada el día entero.

El día no fue fácil en Shenstone. Aunque se había previsto agresión policial, la intensidad de la respuesta de la policía sorprendió a muchos. Sin embargo, la gran cantidad de personas que acudieron y la insistencia de los manifestantes en una resistencia no violenta y creativa ante la violencia de la policía fueron inspiradoras. Queda claro que un movimiento variado y sólido está creciendo cada vez más, un movimiento que exige que el Reino Unido deje de armar a Israel y que está del lado de los palestinos en su lucha por justicia, libertad e igualdad.