Image linked to donate page Image linked to Countering the Militarisation of Youth website (external link) Image linked to webshop

Connexion utilisateur

Interface language

Diaspora link
Facebook link link
Twitter link
 

Editorial

Es en Europa donde la Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG) nació. Y allí tiene a la mayor parte de sus miembros y apoyos. Claramente esto se refleja en su funcionamiento como también en las temáticas abordadas. Por lo que al mismo tiempo son los grupos de Europa más la Liga de Resistentes a la Guerra en EEUU quienes tienen una mayor indentificación con la Internacional. A lo largo de los años la IRG ha intentado ser -como su nombre lo dice- verdaderamente internacional, incluyendo grupos y realizando actividades de apoyo o en conjunto con organizaciones en otras regiones del planeta. El ejemplo más claro de este esfuerzo es Latinoamérica, donde han habido un sinnúmero de esfuerzos por que la IRG esté más presente en la región como también que ésta tenga una presencia activa en la Internacional. Ejemplos como la Conferencia Trienial en Brasil (1994) o el esfuerzo de Juan de Wandelaer como coordinador para la región son una muestra de esto.

En los últimos años la IRG ha incorporado una importante cantidad de grupos a la red, contado con personal en la oficina provenientes de la región, personas que han servido en el Comité Ejecutivo y en el Consejo de la IRG, y se ha hecho un importante esfuerzo por producir la mayor cantidad de materiales en castellano, siendo que el inglés es el idioma dominante y casi exclusivo en la IRG. Entonces: ¿Por qué sigue existiendo la percepción de que la IRG es algo lejano y no nuestra? Esto tiene que ver con que organizacionalmente sigue siendo dominada por Europa y EEUU, lo cual se refleja en sus estructuras y en la forma de trabajar el antimilitarismo y la noviolencia. Pero de hecho las puertas de la IRG claramente están abiertas para una influencia latinoamericana mayor en la organización. El desafío pasa por construir una identidad propia de la IRG para Latinoamérica, con los temas que nos interesan, las formas de trabajar y de relacionarnos humanamente con la cual nos sentimos a gusto. Para ello primero tenemos que fortalecer el trabajo entre grupos antimilitaristas en la región, donde no existen una verdadera articulación y claridad en cómo trabajar a partir de nuestra propia diversidad.

Este al parecer es un proceso lento y con bastante baches, este Fusil Roto, es un esfuerzo para ir tapando algunos de estos baches, y ha sido el esfuerzo conjunto de grupos y personas, para ir construyendo esa identidad y el ir potenciando el trabajar juntxs.

Javier Gárate

AttachmentSize
br87-es.pdf1.32 Mo