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Corea del Sur, un lugar difícil para homosexuales y objetores de conciencia.

Corea del Sur es un país conservador, con fuertes tradiciones patriarcales y heteronormativas, donde los homosexuales y objetores de conciencia tienen dificultades para encajar. Especialmente debido a que el ejército de Corea del Sur mantiene un sistema de conscripción, lo militar influye fuertemente en la forma en que se configura la identidad de género de los hombres coreanos. "Masculinidad" es algo que no tengo, pero a las personas de la sociedad conservadora de Corea del Sur eso les parece extraño, y hace que maricas como yo nos sintamos avergonzados – lo que a menudo nos lleva a culparnos a nosotros mismos por no ser capaces de satisfacer los criterios de normalidad de la sociedad . Es una especie de "conciencia falsa". Además del duro trato a las minorías sexuales en el ejército de Corea, los ataques y el estigma social asociado a los objetores de conciencia que se niegan a entrar en el ejército son bastante serios. Los homosexuales permanecen en conflicto con los militares ya sea que los acepten o no.

Problemas familiares

En Corea del Sur, negarse a hacer el servicio militar significa la cárcel por un año medio, y te expone a enfrentar prejuicios sociales y exclusión. El Ejército de Corea del Sur es considerado algo natural, como el aire o el agua, por lo que cuestionar o impugnar el ejército está prácticamente prohibido. Los objetores de conciencia, por lo tanto, tienen dificultades para recibir el apoyo de sus familias. Los homosexuales también se enfrentan a una situación similar, ya que salir del armario aún no es bien recibido en la mayoría de las familias conservadoras coreanas, que consideran la homosexualidad de sus hijos como algo parecido a un crimen.

Militarismo, nacionalismo, género

Se podría decir que muchos hombres coreanos viven con dos tipos de trauma nacional, a saber: la experiencia colonial, que afectó su orgullo, y el sentido de la privación debido al servicio militar. Es decir, el nacionalismo y el género son en cierto modo, los puntos donde las contradicciones y los problemas dentro de la sociedad coreana se ven más claramente. Corea del Sur es un país con un nacionalismo, una heterosexualidad, un machismo y un militarismo muy fuertes. La gente también piensa que los hombres se hacen hombres de verdad sólo después de terminar el servicio militar. Este círculo vicioso del militarismo y la masculinidad funciona como un dispositivo para oprimir a las minorías y muchos otros discursos sociales marginales. Hombres coreanos que han terminado su servicio militar suelen proyectar su sentido de la privación a los grupos menos poderosos y las minorías sociales - como las mujeres, los homosexuales, y los objetores de conciencia.

Además, es difícil encontrar un lugar en donde la diferencia entre ricos y pobres sea más grande que en Corea del Sur. El ejército es un lugar que oculta y bloquea la desigualdad de clases y las discrepancias en la riqueza. Aunque la mayoría de los hombres coreanos viven vidas diferentes a las de la pequeña clase acomodada, como consideran al Ejército un lugar donde cada hombre debe servir por igual, lo militar funciona como un dispositivo para ocultar esta desigualdad. Naturalmente, los hombres coreanos muestran reacciones sensibles frente a los discursos alternativos que se oponen al sistema militar actual. Tienden a volverse violentos y emitir mensajes de odio cuando se encuentran con informes de prensa de que alguien elude o rechaza el servicio militar.

Todavía esperando un futuro mejor

Incluso ahora, hay muchas personas que se sienten a disgusto con su propio género y sexualidad. También hay personas que están en prisión por defender su conciencia. Si la sociedad coreana no quiere que aparezca una sociedad brutal, tal violencia debe desaparecer. Aunque las cosas siguen siendo bastante duras en Corea, un número de organizaciones de derechos civiles, incluidas las organizaciones de derechos de los homosexuales o queers, siguen luchando contra la injusticia en Corea del Sur. En particular, World Without War no ha dejado de apoyar y organizar movimientos legislativos para los objetores de conciencia durante más de diez años. Aunque todav{ia quedan muchos obstáculos para quienes vivimos en Corea, al mismo sosmo afortunados de tener muchos compañeros y amigos que están con nosotros. A pesar del ambiente conservador en nuestra sociedad, los homosexuales y los objetores de conciencia en Corea seguirán luchando y apoyándose mutuamente.

Yu Min-Seok

Yu Min-Seok es objetor de conciencia y miembro de World Without War.