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Sobrevivir en prisión

Stephen Hancock

La cárcel evoca cientos de imágenes y sentimientos. Además comprende una variedad completa de situaciones y experiencias ó desde "infernos" de torturas y depravaciones hasta "colegios de frailes" completamente equipados. La experiencia de cada persona está condicionada por multitud de factores: género,raza, edad, sexo, nacionalidad, caracter, régimen político, resto de presos, oficiales carceleros, relaciones familiares, momento político, apoyo político, etc. Incluso dentro de un mismo pais, las carceles pueden variar muchisimo.

Yo he estado en tres prisiones inglesas diferentes, dos veces por una semana y la tercera por seis meses. La semana en la prisión de Winson Green (Birmingan) por no pagar una multa fué una pesadilla ó fui golpeado por los guardas, recluido en una celda diminuta con presos con condenas por homicidio, me fue negada comida vegetariana (por lo que no comi en toda la semana), fui conducido ante el alcaide tres veces y recibi amenazas que iban desde el confinamiento aislado hasta mandarme al siquiatrico; y contínuamente trataron con eficacia de quebrar mis convicciones pacifistas.

En comparación, los seis meses en Erlestoke (Wiltshire) por sabotear un bombardero F-111 con capacidad nuclear fue como un campamento de verano (aunque sufri emocionalmente): mesas de ping-pong, badminton, voleibol, buena biblioteca, clases de arte, buenas vistas desde la celda, incluso aprendí albañileria.

Estoy sentado escribiendo este artículo mientras espero una nueva sentencia de prision, probablemente de varios meses, por lo que tengo continuamente en mente reflexiones politicas y personales sobre la carcel. Ante la variedad de presos que podrían aparecer en estas páginas como presos por la paz, confío que contando mis experiencias ó desde el punto de vista de un activista pacifista occidental con buen apoyo que se arriesga deliberadamente a la carcel óno denigre ni ensombrezca las experiencias de otros. Pero al mismo tiempo recuerdo como los relatos de presos ó de cualquier epoca, continente o motivo ó me son una ayuda en lograr confianza en lo que me estoy preparando, tanto internamente como externamente, y para permitirme coger fuerzas del coraje y resistencia de otros.

La idea de entrar en una cárcel inglesa por primera vez me aterrorizó y paralizó. No me podía imaginar como iba a ser, y eso me desesperaba. ¿Cómo sería la celda?, ¿donde estarían los retretes?, ¿cómo te comunicas con los funcionarios?, ¿quien controla el interruptor de la luz?, ¿que pensaran los otros presos de mi?, ¿podrán limitar las autoridades el numero de cartas que recibo?, ¿cómo se sentirán mis padres?, ¿cómo me sentiré?.

Ahora soy mucho mas afortunado: conozco las reglas de la carcel (que es una buena medida de seguridad, aunque estas no funcionen), tengo un buen conocimiento sobre lo buenas o malas que pueden ser las condiciones en una cárcel, y tengo una ligera comprension sobre el campo emocional. Ademas, un pequeño grupo de nosotros hemos recopilado buenas tecnicas, recursos y practicas de apoyo a presos ó base del apoyo que podemos utilizar tanto para recibir como para aportar.

La cárcel es innegablemente una experiencia destructiva. No importa lo bien preparado o apoyado que vayas. Entrar en la carcel es la única vez en la que he contemplado conscientemente la posibilidad de ser machacado. Puedes estar pensando en pasar una semana razonablemente bien, y que se te caigan todas las expectativas ópor una mala carta, por un funcionario cabreado, o por el trato extraño o amenazante de un compañero preso. Esta vulnerabilidad puede tener abundantes ramificaciones personales. Activistas se han suicidado, en parte como resultado de malas experiencias carcelarias; y a buenos activistas ya liberados del mal trago de la carcel no se les ha vuelto a ver activos.

Había varias cosas que encontre particularmente utiles para preparar y sobrellevar la carcel. Escribir a presos, hablar con presos anteriores y leer libros y artículos de presos me fueron de gran ayuda ó todo, desde los detalles y reglas de la carcel hasta las muestras de corage mostradas al enfrentarse a adversidades ante las que nuca me vere. Fue y sigue siendo vital al menos un coordinador del grupo de apoyo ó alguien que pueda coordinar las visitas, llevarte dinero, manejar las solicitudes, etc. Preparar rutinas diarias para las mejores y peores situaciones me dio mucha confianza. Otra cosa que he hecho es sentarme con un amigo, hacer una lluvia de ideas de las peores situaciones posibles, y dar con respuestas de como tratarlas. Para recargarse las pilas es esencial algun tipo de practica meditativa o reflexiva ó puede ser el yoga, la meditación, o pensar a menudo en las personas cercanas.

Interiormente me enfrente con el dilema diario entre estar super-activo o super pasivo ó la naturaleza depresiva y estresante de la vida de la carcel me exigía una nueva autoimagen menos productiva, y tuve que echarme unas siestas a la tarde y esperar menos de mi mismo, y eso que me propuse no vegetar ni hacer mi ritmo semi-comatoso óuna buena estrategia de supervivencia de los presos comunesó por lo que siempre me proponía acostarme como muy pronto a las 10:30 pm. Otras noticias mas alla de la resistencia no violenta siempre me mantenían a flote, y algunos amigos y familiares que me escribían fiel y regularmente fueron como salvavidas al enfrentarme al puñado diario de correspondencia de gente que no conocía. Algo que nunca me había imaginado antes de entrar, pero que a menudo me convertía un día cualquiera en un día agradable, fue considerar a la carcel como mi nuevo barrio, y al resto de presos como mis nuevos vecinos. Mi vida no se paro cuando entre en la carcel, y encontre amistad y cordialidad entre mis compañeros presos ó especialmente abundante a pesar de su pasado de pobreza fisica y emocional.

Solo me he topado con un preso que manifestase claramente que yo no le gustaba ó pero esto fue suficiente para provocarme horas de ansiedad. No obstante, en contraposicion, había experiencias gratas como la del cocinero de Glasgow, en la carcel de Oxford, inclinado sobre Mike y mi en la cola de la comida y diciendo, "Mira, yo se que sois pacifistas y todo eso, pero si teneis algun problema llamarme, y yo os lo solucionare".

La mayoría de los activistas pacifistas involucrados en cambios sociales radicales se enfrentaran con la carcel en algun momento de sus vidas. No es algo facil de contemplar, ni de llevarlo acuestas. Yo encuentro a algunos activistas, especialmente en los movimientos britanicos anarquistas y de accion directa medioambiental, que desacreditan la entrada en prision de los activistas ó que es una perdida de tiempo politicamente y personalmente. En el plano politico, considero obvio como muchos presos nos mantienen a todos nosotros en marcha, mantienen nuestra atencion y nos desafían a nuevas acciones. En el plano personal puede ser una perdida de tiempo, pero de ningun modo necesariamente; de cualquier forma, parece imprescindible reconocer que la entrada en la carcel no significa el final de tu vida, o de la de cualquier persona. Una de las razones por la que muchos exprisioneros, si les permites, te hablaran y hablaran sobre sus experiencias es que tratamos de romper la soledad y aislamiento que sentimos mientras estabamos dentro, para afirmarnos que nuestra vidas marchan, en paralelo y a veces junto a las vidas de los del exterior ó que nuestra humanidad permanecio y permanece intacta, o en su caso solo ligeramente tocada. Revisando las listas de todos los prisioneros pacifistas de este año, podra haber algunos de nosotros que no sientan cariño y gratitud por los compañeros militantes, que no obtienen suficiente estimulo de nuestra batalla compartida ó y que no apreciaran su apoyo cuando nosotros estemos dentro y ellos esten disfrutando la libertad a que tienen derecho.
Traducción: KEM-MOC