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Israel: un ejército en crisis

Adam Keller

El 8 de Octubre, el comandante supremo de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), Amon Shahak, aprovechó una ocasión ceremonial para hacer un forzado discurso ceremonial. Se quejó del deterioro del prestigio del Ejército y del aumento de la separación entre Ejército y sociedad civil: "Qué lejos nos han quedado esos días en los que el uniforme de las fuerzas de Defensa israelíes era motivo de orgullo . En estos días el ideal de soldado israelí se ve como un traidor que pasa sus vacaciones en Suiza. Oficiales que han dedicado su vida al servicio se les hace sentir como unos bobos."

El discurso del General Shahak es la muestra más evidente de la profunda crisis por la que el Ejército ó y la sociedad israelí en generaló atraviesa.

La sociedad israelí en la que yo crecí, en los años sesenta y a principios de los setenta, tenía veneración por el Ejército y su mantenimiento. Todo el mundo lo admiraba, tres años de servicio militar para los chicos y dos para las chicas. Los hombres continúan haciéndolo por lo menos un mes de servicio en la reserva (a menudo mucho más) hasta los 55 años. Su unidad de reserva era uno de los principales sectores sociales tan importante como su puesto de trabajo.

Los objetores de conciencia eran un puñado minúsculo. No sólo las autoridades sino la sociedad en general eran intolerantes con los "gandules" que a menudo estaban en una soledad propia de proscritos. Era virtualmente imposible conseguir un trabajo en el Gobierno o en la mayoría de las empresas sin haber realizado el Servicio Militar normal y la Reserva. Esto es comprensible considerando que el Estado Israelí fue creado en una guerra y que se mantuvo a si mismo durante estas décadas en guerra total contra su entorno árabe, y que los israelíes sentían que el Ejército era la única garantía de su supervivencia física. Se les percibía como una gente de Ejército con una función educacional además de la militar, fue el gran caldo de cultivo desde donde los israelíes de las dispares e inverosímiles comunidades judías impulsarían dentro de una singular Nueva Gente Hebrea . No había diferencias "Oficiales de Clase", y (al menos en teoría) los oficiales empezarían sus carreras de forma individual y serían promovidos por méritos propios.

De todo esto, por supuesto, excluyeron a los Israelíes árabes de quienes no se fiaban armados y por lo tanto no reclutados: su exclusión fue utilizada para justificar la flagrante discriminación en la vida civil. "ellos no asumen los deberes que nosotros asumimos, por lo tanto no merecen los mismos derechos". Todavía es el argumento más comúnmente utilizado contra la igualdad árabe.

De modo menos explícito, esto además legitimó la situación de inferioridad de las mujeres. Desde el momento en que sus trabajos en el Ejército eran estrictamente auxiliares, su participación en la vida civil debía ser inferior. Por otra parte, en la exención muchos generales y coroneles del Ejército se convirtieron en políticos o en hombres de negocios, un camino de movilidad social vetado a las mujeres que no pueden alcanzar rangos militares. Entrar en los asuntos civiles después de veinte años de experiencia en un organismo donde la discriminación de las mujeres es algo oficial e institucionalizado, afecta inevitablemente a los ejecutivos varones.

La veneración por el Ejército alcanzó su cota máxima después de la imponente victoria de 1.967. Miles de israelíes llevaron pegatinas en sus coches diciendo "larga vida al ejército".Sin embargo comenzaron a aparecer dudas cuando Israel emergió como potencia militar dominante de la zona y los miedos a la supervivencia estaban cada vez menos basados en la realidad (todavía hoy permanecen profundamente arraigados). Además la (FDI) se había convertido en un ejército de ocupación sobre la población civil de Palestina, lo cual afectó cada vez más a la naturaleza del Ejército y a las actitudes sociales hacia el Servicio Militar.

Durante la guerra de Desgaste del Canal de Suez (1.968-1.970), por primera vez, en Tel-Aviv, revistas satíricas empezaron a cuestionar la sacrosanta naturaleza del Servicio Militar y el "Sacrifica tu vida por el país". Tropezaron con violentos ataques de los nacionalistas, pero algo de de ese nuevo espíritu persistió. Además en ese tiempo, una compañía militar cantante salio a la carga para aumentar la moral de los soldados empezando a cantar "la canción de la Paz", la cual fue pronto prohibida dentro el Ejército pero se convirtió en el himno extra oficial del movimiento pacifista.

El descontento aumentó como consecuencia del fiasco militar de 1.973 en la Guerra del Yom Kippur. Aunque no fue claramente enfocado políticamente, más y más israelíes empezaron a sentir que la ausencia de Paz no se debía únicamente a la "sangrienta y ciega hostilidad árabe", sino que el Estado israelí tenía alguna responsabilidad. A finales de los años setenta aparecieron los primeros desobedientes que fueron a prisión en vez de a los territorios ocupados. Al principio eran individuos desorganizados, aislados incluso del movimiento pacifista. Entonces llegó el primer grupo organizado, los 27 chicos de instituto de Tel-Aviv que declararon su rechazo al reclutamiento en una carta abierta al Primer Ministro. Algunos de ellos fueron desmovilizados por repetidos encarcelamientos y arrestos; a otros se les quitó de en medio con exenciones psiquiátricas, uno de ellos óSadi Elgazió que habia ganado respeto y fama por actitud de principios ante la Corte Marcial.

En este tiempo yo no era desobediente. Como la mayoría del movimiento pacifista de los años setenta acepté la idea óa partir de entender la guerra como un asunto existencial para Israeló de que los activistas por la Paz debían esforzare en prevenir la guerra no obstante una vez estallida, nosotros teníamos que participar y mostrar lo mejor de nosotros mismos como soldados, y después viene la siguiente guerra.

Yo estaba en contra de mi reclutamiento 1.974, ya que mi mala visión me excluía de combatir en el frente. Como muchos de mi generación yo había soñado ser un paracaidista, vestir la fabulosa gorra roja que era tan atractiva para las chicas.

Para mi, como para muchos, el cambio de opinion vino con la Guerra del Líbano. La abierta agresión sin escrupulos, la barbaridad del bombardeo de Beirut, la masacre de Shara y Shatila. La prolongada e inútil sangría de años de guerra de guerrillas. Líbano fue el Vietnam de Israel y nada sería lo mismo después de Junio de 1.982. Con 2.000 soldados de la reserva alistándose en el Yesh Gvul y declarando su rechazo a servir en el Líbano y 200 encarcelados, el rechazo a servir se convierte en parte distintiva óaunque radicaló de la vida politca y social de Israel. Y por cada uno de estos 2.000 desobedientes de conciencia, había docenas y cientos de que iban al Líbano bajo protesta, sintiendo odio y amargura o quienes encontraron formas discretas de eludir esa obligación.

Desde la Guerra del Líbano (que nunca terminó realmenteó Israel todavía ocupa una franja del Sur del Líbano y los soldados de las Fuerzas de Defensa Israelíes todavía estan librando una guerra inútil y sin esperanza de ganarla contra las guerrillas musulmanas), la posición del Ejército en la sociedad israelí se deterioró de forma constante bajo el influjo de dos fuerzas óla controversia política y el desafecto y la creciente prosperidad de la sociedad israelí, con el consumiso al estilo de Estados Unidos, que reemplazó las ideas espartanas de los pioneros Sionistas. Estas dos fuerzas con su respectivos resultados ó un rechazo total o parcial al servicio militar, consciente, declarado y politica y moralmente articulado y por otro lado, mas difundido y difuso, la aceptación social no articulada del "ganduleo"ó han estado aumentando en la pasada década reforzándose y añadiéndose legitimidad mutuamente.

Los años de la Intifada (1.987-1.993), supusieron un segundo foco de rechazo selectivo. Nuevamente, como en el Líbano, con 2.000 negativas y 200 encarcelados. Algunos como yo mismo llegamos al extremo del rechazo total. Para mí el momento de ruptura fue el perdón otorgado a en 1.990 a cuatro soldados que habían golpeado a un palestino hasta la muerte. Yo no podría vestir el uniforme por más tiempo.

La masiva inmigración de la antigua Unión Soviética, a finales de los ochenta y principios de los noventa, tuvo un efecto distinto en el rechazo de lo militar. Los inmigrantes vinieron de una sociedad totalmente alejada de su Ejército y trajeron esta actitud a Israel ósi bien a los de origen judío se les concedía el derecho de ciudadanía israelíó son actualmente cristianos y algunos pertenecen iglesias de orientación pacifista. El número total de desobedientes óaunque todavía muy pocos en números absolutosó ha aumentado y muchos son inmigrantes de Rusia.

Después de Oslo, hubo una caída considerable del número de desobedientes con motivación política, por la creencia de que la ocupación terminaría pronto de todas formas. En el otro extremo del panorama político, algunos nacionalistas radicales rechazaban el servicio militar para expresar su oposición a las políticas "traidoras" del Gobierno Laborista. Pero el alejamiento de la sociedad, menos coherente politicamente, del Ejército no cesaba. Los periódicos no ejercen por más tiempo la auto censura en asuntos tales como la corrupción dentro del Ejército, accidentes en la instrucción y fatales "disparos amistosos", malos tratos a soldados por oficiales o por soldados veteranos; la censura militar es menos efectiva y los artículos encuentran formas de eludirla. Los padres de los soldados toman un papel cada vez más activo, casi como un sindicato de soldados, manteniendo contacto constante con sus hijos (hoy en día muchos reclutas llevan teléfonos móviles). Las quejas de los soldados sobre las malas condiciones del servicio son publicadas en la prensa frecuentemente y un aumento del numero de soldados y reservistas que encuentran formas de eludir el servicio militar ópor ejemplo aceptando una exención psiquiatrica. Hoy, esta forma de evasion cada vez más difundida, se acepta abiertamente por familias, el circulo de amistades y conocidos y empleados (Actualmente los patronos incluso prefieren trabajadores/as que no tengan que ausentarse por la reserva militar una vez al año). Los que todavía realizan el Servicio Militar completo ya no son tan respetados sino más bien considerados "mamones".

La victoriosa elección de Natanyahu en Mayo de 1.996 hizo publica la crisis militar, e incluso la aumentó. La interrupción del Proceso de Paz y el nuevo enfrentamiento con los palestinos y el mundo árabe provocó una mayor ola de rechazos con motivación política. Mientras tanto el nuevo Gobierno tiene al estado mayor bajo sospecha, observando a los generales como apoyo del anterior Gobierno Laborista (con cierta justificación). Esto provoca un sentimiento de alienación extendido que llega a los niveles más bajos de la jerarquía militar. Además, las nuevas políticas económicas del Gobierno neo-liberal contemplan planes para recortar los salarios de los oficiales más antiguos y los beneficios de los reclutas licenciados, agravando fuertemente el sentimiento de alienación en ambos extremos de la jerarquía militar.

A plazo corto esto tiene una implicación política importante óuna limitación real de las opciones militares de Natanyahu. Si intenta salir del impass político provocando una guerra con los palestinos y/o con Siria, es probable que Natanyahu se encuentre con un considerable movimiento anti-guerra, con muchas ramificaciones dentro del Ejército. Pensando de forma optimista, el hecho que Nantayahu sabiendo que esto es así podría en si mismo ayudar a impedir la siguiente guerra.

A más largo plazo, Israel parece embarcado en la abolición del reclutamiento y hacia el Ejército voluntario óen linea con la tendencia en muchos países occidentales. Este proyecto tiene un aspecto preocupante. En tal ejército de voluntarios, los nacionalistas religiosos óla única parte de la sociedad israelí donde la motivación por el servicio militar es todavía altaó serian dominantes. Ellos están ya sobrerepresentados entre los lugartenientes y capitanes de las Fuerzas de Defensa Israelíes; dentro de una década o dos estos serán los nuevos coroneles y generales. Así, en el año 2.010, un golpe del brazo derecho del Ejército podría ser una posibilidad real.

Algunas personas de la izquierda israelí viven este peligro como una razón para oponerse al rechazo y en la actualidad alientan a los sectores jóvenes de izquierda a emprender una la carrera militar. Yo no comparto este punto de vista, y tampoco creo que sea algo practicable. Siento que este pronóstico es una razón más, porque tenemos que hacer todo lo que podamos para llevar el Proceso de Paz a una rápida resolución en la década próxima y establecer una sociedad pacífica en la que el Ejército fuera reducido a proporciones manejables.

Traducción: KEM-MOC
Adam Keller el editor de "El otro Israel", ha cumplido tres condenas de prisión: en 1.984, cuando rechazó servir en el Líbano; en 1.988 aceptó cumplir tareas en la cocina, pero una noche pintó con espray eslóganes antiocupación en 150 vehículos militares ó de algún modo las autoridades militares supieron que lo había sido él y fue encarcelado por tres meses; y en 1.990 cuando rechazó todo servicio militar y tras pasar 28 días en prisión fue declarado "no-apto psiquiatricamente" para hacer el Servicio Militar.