Image linked to donate page Image linked to Countering the Militarisation of Youth website (external link) Image linked to webshop

Inicio de sesión

Interface language

Diaspora link
Facebook link link
Twitter link
 

Editorial

Que increíble año ha llegado a su fin. Primero que nada: Bien hecho a todo/as quienes estuvieron involucrado/as de una manera u otra en manifestaciones noviolentas este año.

Personas relacionadas a la IRG han contribuido con su aporte en estas protestas sociales. Tal como la IRG ha reportado de manera extensa, Maikel Nabil - objetor de conciencia y pacifista egipcio - fue parte del movimiento que derrocó a Hosni Mubarak, y uno de los primeros en decir que no era suficiente con deshacerse de Mubarak sino que también era necesario acabar con la junta militar. Por esto fue arrestado, inicialmente sentenciado a 3 años de cárcel, sentencia posteriormente anulada para posteriormente ser condenado a 2 años de prisión. La IRG no sólo ha trabajado apoyando a Maikel y se ha conectado con otra/os miembros del movimiento egipcio, también ha denunciado la exportación de armas de los países del norte a Egipto como a otros regímenes represivos de la región.

La emergencia del movimiento 15M en el Estado español, dió inicio a la ola de movimientos de Ocupación demandando un completo cambio del sistema, trayendo esperanza a muchas personas. Hubo una energía especial que unió a la gente. Particularmente interesante fue que para mucho/as esta fue su primera implicación en protestas sociales. Grupos relacionados a la IRG han participado activamente en el movimiento de lo/as indignado/as y el movimiento de Ocupación, proveyendo varias formas de entrenamiento, incluyendo la toma de decisiones por consenso y también estableciendo la relación existente entre militarismo y el destructivo sistema económico actual.

Quienes esperaban que estas protestas cambiaran todo de repente, se equivocaron. Los cambios sociales toman tiempo, y no hay que sentirse decepcionado/as si se percibe que este movimiento está perdiendo su momento. Los grupos de poder ya no pueden ignorar estos retos a sus intereses y agendas, y usarán todos los medios posibles para debilitar al movimiento, incluso afirmando que ahora están escuchando a la gente y que su trabajo es decidir cómo solucionar estos problemas. No, ahora es tiempo de continuar la lucha más que nunca, tratando de llegar a nuevos sectores de la sociedad al cual el movimiento todavía no ha llegado, para encontrar nuevas formas de presión y lograr que ocurra el cambio. Es por esto que estamos muy ansioso/as esperando un 2012 vivo y activo en las protestas.

Javier Gárate