Los militares canadienses tienden a un "acercamiento agresivo" del reclutamiento

Con el número de los soldados canadienses que se ausentan sin declarar (AWOL) en aumento, y el papel cada vez más agresivo que desempeña el ejército canadiense en Afganistán y Haití, los militares canadienses también parecen tener problemas para reclutar nuevos soldados. Según "London Free Press", "el número de los soldados canadienses que se han ausentado sin permiso ha doblado en los últimos seis años... Los datos obtenidos gracias al acceso a la información muestran que 708 soldados fueron condenados por ausentarse sin declararlo en el año 2005 - más del doble de los 340 condenados por la misma causa en el año 2000. Los datos demuestran un fuerte incremento después de 2001, cuando los ataques terroristas del 9/11 propulsaron al Ejército de Canadá a un papel más peligroso, más combativo en el extranjero."

Como respuesta, el ejército canadiense está lanzando la 'Operación Conexión' para aumentar el número de reclutadores. El General Hillier clarificó los objetivos de la Operación Conexión en una conferencia de la Asociación de Defensa en febrero del 2006: "tenemos que hacer que el reclutamiento sea el asunto de cada hombre y de cada mujer que esté haciendo el servicio militar, esto es lo que pienso’. Tenemos que pasar muy rápidamente de los 300 reclutadores actuales a 30.000 reclutadores y eventualmente a 80.000 reclutadores en cada comunidad, geográfica y étnica, de Canadá. Y estamos pasando de un acercamiento pasivo en el reclutamiento de donde esenci almente nos sentamos a esperar a que la gente venga a nosotros a un método más activo y más agresivo...".

El movimiento canadiense por la paz responde a la 'Operación Conexión' con la 'Operación Objeción', que espera encender una urgente campaña nacional de contra-reclutamiento.
Recientemente, Francisco Juárez, hasta hace poco tiempo soldado canadiense, se convirtió en el primer soldado canadiense que habló en contra de la guerra de Canadá en Afganistán. Según un informe de CTV, Francisco Juárez rechazó ir a un curso de obstáculos durante una sesión del entrenamiento a principios de este año en Gagetown, N.B., y dijo a su oficial en jefe: "Ya no deseo participar más”.

Fue arrastrado ante varios capitanes del ejército, le dijeron que se sentiría como un fracasado por el resto de su vida, y le amenazaron con una corte marcial y una posible estancia en la cárcel. Los militares cedieron algo. Multaron a natural de B.C. con 500 dólares y lo dimitieron sin honor. Pero Juárez no lamenta su desobediencia ni por un segundo. Él dice que estaba siendo entrenado para convertirse en teniente segundo y que habría estado en Kandahar a principios del año próximo.

"Moralmente habría podido echarme para atrás y decir 'te pagan para hacer un trabajo. Hazlo y calla.' Pero decidí que no podía, " dijo en una entrevista el sábado. "Comencé a preguntarme: ¿Podría dar órdenes a subordinados que podrían llevarles a morir por una misión en la que yo no creo?"

Juárez entró en la marina en el año 2002, atraído por la promesa de un sueldo constante. Consiguió una transferencia a la reserva el año pasado para tener más tiempo para acabar sus estudios de leyes en la Universidad Real de Caminos. Al acabar su primera semana de formación esta primavera en Gagetown, donde llevó un rifle todo el día y aprendió a manipular granadas, Juárez supo que quería salir. Juárez fue degradado durante el verano de 2006.

Fuentes: operationobjection.org, CTV: Former reservist refused to serve in Afghanistan, el 9 de septiembre de 2006.