Sentencia de cárcel para el caso “Angola-gate”

Arkadi Gaydamak, empresario israelí nacido en Rusia, y Pierre Falcone, su socio frances, fueron sentenciados a seis años de cárcel por organizar el tráfico ilegal de armas a Angola.
Gaydamak, que huyó de Francia antes de enfrentarse al juicio, y Falcone estaban entre los 42 políticos, empresarios y miembros de la elite pairisina acusados de burlar un embargo de la ONU y proporcionar armas al gobierno angolano durante la guerra civil en los años noventa.
Charles Pasqua, ex ministros del interior frances, fue sentenciado a un año de cárcel por su implicación en el caso conocido como “Angola-gate”.
Jean-Christopher Mitterrand, hijo del ex presidente frances, recibió una sentencia suspendida de dos años y multa de 550.000 dólares por recibir comisiones conectadas al acuerdo ilegal de armas.
El periodista de Al Jazzera, David Charter, al informar desde el tribunal de Paris, dijo que mucha gente no cree que se haya hecho justicia. “Muchas de las personas con las que he hablado aquí... dicen que sólo han salido a la luz la mitad de los casos, que mucha gente ha escapado de la justicia y de la atención pública”. También agregó que Gaydamak, que se cree que ahora esta en Rusia, “ha escapado del largo brazo de la justicia francesa”, y que Pasqua que ahora tiene alrededor de 80 años, será dificil que cumpla su sentencia de cárcel.
Gaydamak, en principio había huido a Israel desde Francia, incluso presentándose candidato para la alcaldía de Jerusalén mientras se le trataba de extraditar. Falcone, que cuenta con nacionalidad francesa, canadiense y angoleña, y que fue embajador de Angola ante la Unesco, había exigido inmunidad diplomática en el caso, lo que fue rechazado por el juez.

Arsenal de armas

El presunto arsenal de armas, que incluía 420 tanques, 150.000 proyectiles, 170.000 minas anti-persona, 12 helicópteros y 6 buques de guerra, apoyó al gobierno de Eduardo Dos Santos, presidente durante la guerra apoyada por EEUU contra el grupo rebelde Unita.
La ventas de armas empezaron en 1993, cuando François Mitterrand era presidente de Francia, y continuó hasta 1998, tercer año de las presidencia de su sucesor, Jacques Chirac.
La fiscalía argumentó que el envío en sí mismo fue ilegal, a pesar de que los principales implicados cuestionaron esto, y afirmó que millones de dolares fueron desviados para pagar sobornos a las autoridades francesas y angoleñas.
A pesar de que ningún cargo público angoleño ha sido acusado, algunos escritos del tribunal alegan que Do Santos y su circulo próximo recibió millones de dolares en sobornos. Muchos de los acusados argumentaron que los negocios fueron llevado a cabo bajo plena vista de las autoridades francesas, pero que el gobierno guardó silencio para proteger una fuente importante de petróleo.
Angola intentó que el juicio fuese anulado, ya que la relaciones entre los dos países sufrieron una quiebra importante.
En 2008, Nicolas Sarkozy, visitó Angola en un esfuerzo por mejorar las relaciones, afectadas por el caso.
Fuente: Al Jazeera y agencias, 30 octubre 2009