Accionistas y acciones directas noviolentas en la Asamblea anual de accionistas del BBVA

El 13 de marzo de 2009 tuvieron lugar una serie de acciones en Bilbao (País Vasco) para denunciar las conexiones entre el BBVA y la industria armamentística, durante la Asamblea anual de accionistas.

Mientras un gran número de accionistas entraban al Palacio Euskalduna para la asamblea, un grupo de activistas del KEM-MOC repitieron la acción que tuvo lugar el año pasado: tres “personas de negocios” de pie frente a la entrada se echaron encima cubos de pintura roja, simbolizando la sangre de las víctimas de los negocios mortales del banco. Por mucho que la policía ya lo esperara y con todos los agentes de seguridad en el lugar, los y las activistas consiguieron despistarles y hacer la acción en frente de todos los accionistas que entraban a la asamblea.

A continuación, en el interior del Palacio, la campaña “BBVA sin armas” participó en la asamblea gracias a que representantes suyos compraron una acción cada uno para darles el derecho de tomar parte y hablar. El año pasado dos miembros de la campaña hablaron sobre las conexiones entre el banco y el tráfico de armas. Esta vez los organizadores estaban mejor preparados e hicieron casi imposible a los miembros de la campaña tomar la palabra, pero al final, casi cuando se acababa la asamblea, Pere Ortega, del Centre d'Estudis per la Pau JM Delàs (Justícia i Pau) tuvo la oportunidad de hablar. Argumentó que “en cualquier actividad humana, la moralidad debería ser lo primero, el resto, aunque importante, es accesorio. Es decir, el beneficio debe atenerse a las normas del comportamiento ético. Entonces, ¿cómo aceptar los beneficios derivados de los negocios del BBVA que son éticamente reprobables? En particular, la producción y exportación de armamento [...] Respecto a la industria de la guerra en España, el BBVA es accionista, directo o indirecto, de Indra, Iberian Space Rymsa, Inmize y Hisdesat ECESB.”

Tras la presentación de Pere Ortega, el presidente ejecutivo del BBVA cogió un fichero que había preparado de antemano (no como el año pasado, que fue pillado completamente por sorpresa) y presentó los esfuerzos del banco para hacerse más ético. Claramente estas medidas no son lo bastante buenas, pues el BBVA continúa siendo la primera de las principales instituciones financieras que apoyan a los especuladores de la guerra.

Más información:
http://www.bbvasinarmas.org
http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article4122