Bases militares


... y el objetivo de la acción directa noviolenta.

Europa está en guerra. Las bombas no caen en Europa, sino a varios miles de kilómetros de distancia, en Iraq y Afganistán. Sin embargo la guerra se lanza desde Europa. Desde una larga serie de bases militares europeas despegan aviones y se transporta por mar y aíre equipamiento para librar esas guerras.

La guerra de Iraq hizo esto absolutamente visible, cuando los Estados Unidos emprendieron la guerra desde sus bases europeas junto con las fuerzas británicas. En el 2003, 54.000 militares norteamericanos instalados en bases europeas fueron desplegados o activados en apoyo directo a la guerra contra Iraq. 320.000 toneladas de material militar fueron embarcados hacia la zona de guerra, en el Golfo Pérsico. El ejército norteamericano tenía 26.000 soldados en las bases europeas, principalmente de Alemania e Italia. Bombarderos con dirección a Iraq de la fuerza aérea norteamericana y británica, despegaban continuamente de bases británicas como la de Fairford, a la vez que se hacían 3.000 salidas de combate desde los portaviones de la Sexta Flota norteamericana en el Mediterráneo. Los marines fueron introducidos en el Norte de Iraq desde Souda Bay, en la Isla de Creta.

Todo esto continúa. En 2006, dos tercios del personal del ejército norteamericano en Europa, estaban desplegado en Iraq o Afganistán, estaban preparando el despliegue o acababa de volver. El 75% del equipamiento militar usado en estas guerras pasa a través de Europa.

Mientras, a través de la OTAN, otros estados europeos están fuertemente implicados en la guerra de Afganistán. Unos 25.000 militares europeos participan en la llamada Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad, constituyendo cerca del 50% de esta fuerza. A través de la Unión Europea estos mismos estados preparan sus propias intervenciones, como en Congo o Chad. En los últimos 10 años han transformado sus fuerzas en ejércitos de intervención. Han desarrollado la capacidad de desplegar sus fuerzas lejos del propio territorio. Las bases militares locales albergan ahora unidades militares entrenadas en ocupaciones en diferentes lugares, y todos los estados europeos han desarrollado individual o colectivamente su propia infraestructura para el despliegue y mando de larga distancia.

Tanto las operaciones de la OTAN como las de la UE son dirigidas desde cuarteles en Europa. La operación de la OTAN en Afganistán se dirige desde el cuartel operativo de la Alianza en Brunssum (Holanda). Las operaciones de la UE se han dirigido desde cuarteles de los propios estados: la misión de la EUFOR en Congo se comandó desde el cuartel de Potsdam (Alemania) mientras que la operación Artemis, también en Congo pero anterior, y la reciente intervención en Chad, fueron dirigidas desde el cuartel francés en Mont Valérien, cerca de París. También EEUU tiene su propio mando militar en Europa: EUCOM en Stuttgart (Alemania). Mientras que las operaciones de EEUU en Iraq y Afganistán están dirigidas desde otro mando, CENTCOM, EUCOM coordina el papel de apoyo y los despliegues desde las bases estadounidenses en Europa. A pesar de que todos estos cuarteles tienes el aspecto externo de vulgares edificios de oficinas, en su interior se coordina y sostiene a fuerzas militares de combate.

Infraestructura de combate

De gran importancia para la intervención militar es la infraestructura de transporte aéreo y marítimo. Las bases militares actúan como puntos concentradores de una amplia red de transporte para desplazar tropas y material hasta las zonas de combate. Un ejemplo importante es la mayor base aérea de Europa: Ramstein (Alemania). Más de 10.000 militares estadounidenses trabajan en esta base. En tiempos fue una importante base aérea de combate, pero ahora es un punto de concentración esencial para el transporte aéreo hacia Asia, África y Oriente Medio para las fuerzas de EEUU y la OTAN. Al mando de esta base se encuentra el 86th Airlift Wing (Ala 86 de transporte aéreo) de EEUU, que también alberga tanto el componente aéreo de EUCOM como el de la OTAN. Más de 10.000 toneladas de cargamento y cerca de 25.000 pasajeros pasan por Ramstein cada mes.

Los estados europeos operan sus propios recursos de transporte aéreo a nivel nacional (RU: Brize Norton y Lyneham; Holanda: Eindhoven; Bélgica: Melsbroek; ...) pero también están invirtiendo en el transporte aéreo compartido. A través del proyecto SALIS arrendan para uso militar compartido 6 aviones de transporte Antonov An-124 con base en el aeropuerto de Leipzig (Alemania). Otro proyecto es la adquisición de 3 aviones C-17 que tendrán su emplazamiento en el aeropuerto de Papa (Hungría) a partir de noviembre de 2008.

Para el transporte marítimo se usan a menudo instalaciones civiles. La mayoría de la países europeos alquilan buques civiles, tengan o no (en la medida suficiente) medios de transporte militar marítimo. Además se usan los puertos civiles. El ejército de EEUU utiliza los puertos de Amberes, Rotterdam y Bremen para sus transportes marítimos desde y hacia sus bases en Alemania.

Fuerzas de combate

La siguiente pieza de las intervenciones militares son las fuerzas de combate, actualmente menores en número y con material más ligero para ser más fácilmente desplegables hacia la zona de combate. Estas fuerzas están esparcidas por un gran número de bases por toda Europa. La OTAN dice tener el 40% de sus fuerzas terrestres listas para ser desplegadas y el 8% de ellas continuamente en acción, lo que da como resultado que una gran cantidad de bases están implicadas. Nos limitaremos a unos pocos ejemplos.

Vicenza, en el norte de Italia, alberga en el cuartel de Ederle a la mayor parte de la 173ª Brigada Aerotransportable de EEUU, 2900 militares. Hay planes de concentrar toda la brigada en Vicenza y construir una nueva base en el aeródromo civil de Dal Molin. Esto aumentaría la presencia militar estadounidense hasta los 5000 hombres. La 173ª Brigada Aerotransportable es una de las 3 principales brigadas de combate de EEUU destinadas a permanecer desplegadas en Europa. En 2003, 1000 soldados de esta brigada saltaron en paracaidas en el norte de Iraq, despegando desde el aeropuerto militar de Aviano (Italia). Más tarde, esta brigada fue desplegada en Iraq también. La nueva ampliación de la base convertiría a Vicenza en una de las principales bases de intervención en Europa, un panorama que ha provocado manifestaciones de másde 100.000 personas.

Pero esta base de EEUU no es la única fuerza de intervención en Vicenza. La ciudad también alberga el cuartel de la Fuerza de Gendarmería Europea. Se trata de una fuerza europea de intervención compuesta de policía militarizada, especializada en gestión de crisis. Fue puesta en marcha por Francia, Italia, Holanda, Portugal y España. Sus operaciones serán dirigidas desde este cuartel en Vicenza.

Un ejemplo de fuerzas de combate europeas es el Eurocuerpo, con base en Estrasbrugo. Es un cuartel para fuerzas terrestres formado originalmente por Francia y Alemania, al que más tarde se unieron Bélgica, España, Luxemburgo y Polonia. Dispone permanentemente de 1000 militares, y las fuerzas nacionales son asignadas para las operaciones bajo este mando. El Eurocuerpo puede ser usado en operaciones de la UE y la OTAN, y ha sido utilizado en Kosovo y Afganistán.

Una brigada está asignada permanentemente a este cuartel: la brigada francoalemana. Esta brigada es una unidad militar de tamaño considerable con unos 5000 soldados provenientes de ambos países. Tiene bases en varios lugares de la región alemana de Baden-Württemberg. Esta brigada fue desplegada en Kosovo y Afganistán junto con el cuartel del Eurocuerpo.

No sólo son terrestres las fuerzas implicadas en las intervenciones. Aviones de combate con base en estados europeos son habitualmente desplegados en Afganistán para dar apoyo aéreo próximo a las tropas de tierra, es decir, para llevar a cabo bombardeos. Y a veces estos vuelos de bombardeo despegan directamente desde bases europeas: durante la última guerra de Iraq, desde Fairford (Reino Unido), en 1991 también desde Rota (España), y en la guerra de Kosovo, desde bases italianas.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de la huella de la guerra en Europa, puesto que es imposible describir 1000 bases militares con 1000 palabras.

Hans Lammerant

Traducción: Carlos Barranco