Editorial

El Día Internacional de la Objeción de Conciencia 2007 se centra en Colombia, un país con más de 50 años de guerra (civil) y violencia. Un país donde los objetores de conciencia se enfrentan a retos diferentes a los de cualquier otro lugar. La amenaza del reclutamiento involuntario no sólo viene del ejército gubernamental, sino también de las numerosas guerrillas y ejércitos irregulares del país.

Colombia es también un reto para el movimiento internacional por la objeción de conciencia. En términos de estándares legales internacionales, la cuestión es cómo ésta se puede aplicar a actores no gubernamentales, de forma que también reconozcan el derecho a la objeción de conciencia. Incluso el estado Colombiano no reconoce la OC, y los OC no sólo pueden acabar en prisión por cargos de desobediencia o deserción, sino que es más probable que aparezcan en un cuartel, tras haber sido atrapados en un control o una redada policial. Legal o ilegal – sin nuestra intervención –, al estado Colombiano y al ejército no le importa, al menos hasta que pueda ser demasiado tarde para los OC implicados.

El Día Internacional de la Objeción de Conciencia significa solidaridad con los OC y los movimientos de OC. Hay unos pocos países donde esto es tan urgentemente necesario como en Colombia, y como resistentes a la guerra debemos afrontar los retos que plantea esta situación. Sabemos por experiencia que la solidaridad internacional puede suponer una diferencia, y en el caso de Colombia esto es incluso más importante y requiere nuestro esfuerzo coordinado. ¿Y quién, sino nosotros?

Más información en la página de la campaña de Colombia de la IRG en http://wri-irg.org/co/ colcampaign-es.htm.

Andreas Speck