Objetores de Conciencia en Finlandia

Kaj Raninen

Todavía existe un sistema de servicio militar obligatorio muy extendido en Finlandia. Un 80%de los ciudadanos finlandeses realizan el servicio militar. Un poco más del 10%están exentos del servicio militar y aproximadamente un 7%solicita el servicio civil.

La exención se permite sólo por razones médicas. Los Testigos de Jehová son, sin embargo, una excepción. Fueron eximidos de todo servicio en tiempos de paz por una ley especial, la cual entró en vigor a principios de 1987. Los habitantes de las islas de Ahvananmaa (área autónoma y desmilitarizada que pertenece a Finlandia)son el otro grupo exento.

El Servicio Civil

El Servicio Civil fue creado en Finlandia en 1931 y desde entonces ha existido menos durante la Segunda Guerra Mundial. La Ley del Servicio Civil entonces existente al igual que la reciente garantiza el derecho a la objeción de conciencia en tiempos de paz. El número de servidores civiles se mantuvo a un nivel bajo hasta finales de los años 80, cuando sólo 800 reclutas lo solicitaron anualmente. A principios de los años 90 el número aumentó rápidamente y desde mediados de los años 90 se ha estabilizado a 2500 por año.

La reciente Ley del Servicio Civil entró en vigor a principios de 1992. Según esta ley cada recluta puede, después de haberse alistado, solicitar el servicio civil en cualquier momento antes de empezar su servicio militar o durante el mismo. El solicitante debe declarar que serias razones religiosas o étnicas le prohíben servir en el ejército, pero estas convicciones no son "examinadas " de ninguna manera y cada solicitante es aceptado automáticamente. Si la solicitud se hace cuando el solicitante está haciendo el servicio militar, este debe ser sacado de sus tareas inmediatamente.

El Servicio Civil dura 395 días, más del doble que el servicio militar (que dura 180 días). Está organizado por el Ministerio de Trabajo. Entre los lugares más comunes donde se realiza el servicio civil se encuentran:hospitales, residencias de ancianos, guarderías, escuelas, universidades y centros culturales. Además de lugares en el servicio público, también es posible hacer el servicio civil en organizaciones privadas sin fines lucrativos previamente aceptadas por el Ministerio de Trabajo. Durante su servicio, el servidor civil tiene el derecho a dietas, alojamiento gratuito, cuidado de la salud, todo pagado por el lugar que proporciona el puesto, aunque en la práctica esto no siempre pasa.

Además del castigo como la extensión del servicio civil y la restricción de los derechos de objeción de conciencia sólo en tiempos de paz, hay muchos más problemas prácticos en el sistema de servicio civil finlandés, que son en primer lugar la pobre organización del mismo. Como consecuencia del creciente número de servidores civiles hay una carencia de lugares donde realizar el servicio y muchos de ellos no cumplen con sus obligaciones legales por ejemplo negándose a dar alojamiento gratuito a los servidores civiles.

El Servicio Civil finlandés no está "integrado " tan efectivamente como en otros países. . Muchos de los políticos que toman decisiones lo ven más como, "un diablo necesario " lo que es una amenaza para el ejército, que como una fuente de mano de obra barata. La razón principal de esto es probablemente la alta apreciación social del ejército y el extensivo sistema del servicio militar obligatorio. Como consecuencia de ésto es muy difícil que se acepten mejoras en la Ley del Servicio Civil. Desde 1998 el parlamento finlandés ha votado para reducir la duración del servicio civil dos veces, y ha sido rechazado ambas.

Objeción total

Sin tener en cuenta a los Testigos de Jehová, había muy pocos objetores totales en Finlandia hasta mediados de los años 80, como mucho un par cada año. El movimiento de objetores totales surgió a finales de los años 80 como una protesta a la Ley del Servicio Civil Contemporáneo, que entró en vigor en 1987 y aumentó la duración del servicio a 480 días. Entre 1987 y 1991 más de 100 reclutas finlandeses rechazaron realizar el servicio militar o el servicio civil. Eran "objetores totales con condiciones ", su protesta se centraba en los defectos de esta ley.

Después que la actual Ley del Servicio Civil entrara en vigor en 1992, ya no había tantos objetores totales aunque no llegaron a desaparecer, y los argumentos de los objetores totales también cambiaron. Cada vez más objetores totales pronunciaban su oposición al sistema de servicio militar obligatorio como tal, no sólo por los abusos de la Ley del Servicio Civil, y se negaban a servir dentro de los límites del servicio militar obligatorio en cualquiera de los casos.

A finales de los años 90 la objeción total se convirtió en algo más normal. En 1999 un total de 53 objetores anunciaron a las autoridades de su negación y en 2002 el número ascendió a 76, que es el número más alto desde que los testigos de Jehová fueran exentos. La explicación de este crecimiento es en parte debido a la agravación de los problemas en el sistema del servicio civil (el período del servicio militar obligatorio se redujo en 1998, pero el período del servicio civil ha permanecido igual)pero no enteramente. Los objetores totales "incondicionales "que protestaron contra el sistema de servicio militar obligatorio como tal, parecen estar aumentando notablemente.

Los objetores totales son sentenciados a prisión incondicional, cuya duración es la mitad del período del servicio no realizado, contado tanto como el tiempo del servicio civil realizado. Si el objetor total no ha realizado ningún servicio antes de su rechazo, su sentencia será de 197 días. La sentencia de objetores totales normalmente se cumple en prisiones de régimen abierto, donde hay la posibilidad de trabajar o estudiar fuera de la prisión los días de semana durante el cumplimiento de dicha sentencia. Sin embargo, a veces los objetores totales han sido transferidos a prisiones de régimen cerrado, donde tienen que pasar la sentencia o parte de ella detrás de barrotes. Desde noviembre de 1999 Amnistía Internacional ha considerado a 49 objetores totales finlandeses como prisioneros de conciencia, ya que considera la duración del servicio civil finlandés como punitivo.

También ha habido unos pocos casos, donde el objetor total también ha rechazado tomar parte en el alistamiento, que tiene lugar cuando el recluta cumple los 18 años. Sin embargo, según la legislación finlandesa la objeción total se reconocerá sólo después de que el recluta se ha alistado y ha sido declarado apto para el servicio militar. En estos casos el objetor total recibe una multa y una orden de alistamiento. Si aun así todavía se niega a ir, se le multará otra vez. Este "círculo vicioso " puede continuar durante años.

Kaj Raninen, miembro de la Unión de Objetores de Conciencia Finlandeses
Traducción de Yolanda Bascon