Propuestas de Unión por la Paz y el Medio Ambiente

Ron Ridenour

Evidencia de la destrucción climática causada por las guerras del militarismo

El capitalismo de las grandes empresas y la “guerra contra el terror” de sus políticos está matando, mutilando y torturando a millones de personas, especialmente en el Oriente Medio rico en petróleo y en el África de tierra rica. Las guerras están forzando a decenas de millones de personas a huir dentro y fuera de sus países, generando más refugiados que nunca desde la Segunda Guerra Mundial. Estas guerras a la vez están asfixiando a la Madre Tierra, contaminando el aire que respiramos, el agua que bebemos, el suelo que genera nuestra comida, erradicando especies.

No hay mayor agresión contra la Madre Tierra y sus hijos que la guerra. La Guerra destruye la vida. Nada ni nadie puede escapar a la guerra... Por tanto, el medio ambiente nunca será el mismo después de la guerra. Las guerras son el mayor desperdicio de vida y recursos naturales,” afirma el Presidente boliviano Evo Morales en su “Décimo Mandamiento para Salvar el Planeta, la Humanidad y la Vida”:

La CIA informó en 2006 en su Facebook que solo 35 países consumen más petróleo al día que el pentágono. La importante consultora del Pentágono, LMI Government Consulting, informó en abril de 2007 que el Pentágono consumía unos 20 miles de millones de litros de petróleo anualmente, siendo el consumidor número uno de petróleo.

Con el 11 de septiembre vino la “guerra contra el terror” del régimen de Bush contra Afganistán e Iraq, que Obama extendió a Paquistán, Yemen, Libia, Mali, Somalia, Siria, Ucrania y algún sitio más. Además del asesinato de millones de personas, la destrucción del medio ambiente por la explosión de bombas y las toxinas es incalculable. Una excelente página web activista de Reino Unido intenta mantenerse actualizada sobre estos desastres:
www.toxicremnantsofwar.info

El Presidente Morales señala una vía para salir de esto “Terminar con el capitalismo”. “Sabemos que para curar a la Madre Tierra es necesario ser conscientes de que esta enfermedad tiene un nombre... Es la lógica del sistema capitalista la que está destruyendo el planeta... la lógica sin fin del consumismo, de usar la guerra como un instrumento para conseguir mercados y apropiarse de mercados y recursos naturales.” Los mercaderes de la guerra y sus políticos mienten al decir que no hay dinero suficiente para pagar sistemas sociales decentes. Sin embargo hay dinero de sobra para sus guerras, y abundantes beneficios.

Debemos unir el activismo pacifista y ecologista

Mí búsqueda en internet se limitó a los idiomas castellano, danés e inglés, y encontré poco relacionado con lo que los grupos pacifistas y ecologistas están haciendo para unir acciones. Hubo una excepción durante las manifestaciones mundiales el 21 de septiembre de 2014, que buscaban convencer a la cumbre sobre el cambio climático (COP20) para que adoptaran acciones serias. Unas 200 organizaciones firmaron una declaración sobre las causas del cambio climático. Aquí hay algunos extractos:

El cambio climático es el resultado de un sistema económico injusto... Es crucial que unifiquemos y fortalezcamos nuestras luchas económicas, sociales y medioambientales... Necesitamos sustituir el capitalismo con un nuevo sistema que busque la armonía entre los humanos y la naturaleza y no un modelo de crecimiento sin fin...para tener más y más beneficio. Necesitamos un sistema que conecte el cambio climático y los derechos humanos y que dé protección a las comunidades más vulnerables como migrantes, y reconozca los derechos de los pueblos indígenas.”

Una de las respuestas a los problemas medioambientales dada en esta declaración era: desmantelar la industria de guerra y la infraestructura militar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero generados por la guerra y desviar los presupuestos militares para promover una paz genuina.
http://viacampesina.org/en/index.php/actions-and-events-mainmenu-26/-climate-change-and-agrofuels-mainmenu-75/1664-invitation-to-sign-on-statement-to-denounce-corporate-takeover-of-climate-summit

En Dinamarca, donde vivo, solo tenemos un pequeño grupo anti-guerra que intenta unir estos temas, pero después de 18 meses de lucha nos unimos un grupo no ecologista. Tid Til Fred – aktiv mod krig (Tiempo para la paz – activas contra la guerra) busca: despertar conciencia y entendimiento sobre el militarismo y las guerras como la principal causa de asesinatos masivos, el desplazamiento forzado de la gente y el daño medioambiental; unir acciones contra las guerras, en apoyo a los refugiados y por el medio ambiente; luchamos para forzar al gobierno a que reaccione a nuestras acciones y pare sus guerras (
www.tidtilfred.nu).

Promoting Enduring Peace (Promoviendo una paz duradera – www.pepeace.org ) escribió en su manifiesto de enero de 2016: “La guerra es el factor más importante en el declive del clima y otras condiciones de vida para los humanos y otras especies... El estado de guerra está aumentando en todo el mundo mientras que el movimiento pacifista está fragmentado y las marchas y acciones masivas son pocas y espaciadas. Queremos revivir el movimiento. Queremos conseguir... que los movimientos pacifistas / ecologistas / por la justicia social y escritores importantes... debatan nuevas estructuras, nuevas formas de trabajar... para construir un movimiento poderoso... El movimiento pacifista debe permanecer firme en sus principio y no sucumbir a la presión de políticos y partidos solo porque hagan promesas anti-guerra. Nuestra herramienta primaria es la acción directa: la protesta, la desobediencia civil, el boicot.”

Estas son alguna propuestas de cómo, cuándo y por qué los movimientos pacifistas y ecologistas podrían trabajar juntos. Ambos movimientos podrían unir esfuerzos en los mismos temas. Se podrían poner de acuerdo en llevar a cabo acciones de desobediencia civil juntos o separados, o podría haber una combinación de formas de acción.

  • Breakfree2016.org está organizando una resistencia del 4 al 15 de mayo para mantener el carbón, el petróleo y el gas bajo tierra. Muchos grupos ecologistas grandes así como pueblos indígenas están involucrados en EEUU, Reino Unido, Alemania, Turquía, Canadá, Australia, Indonesia, Filipinas, Brasil, Nigeria, Sudáfrica. Sería aún mejor incorporar las propuestas y acciones para parar las guerras puesto que la industria de armas y sus guerras dañan el planeta, y la industria de los combustibles fósiles se beneficia de las guerras.

  • En agosto las acciones en recuerdo de Hiroshima y Nagasaki pueden juntar a los grupos pacifistas y ecologistas. Greenpeace comenzó en 1971 por proteger el planeta y por tanto abogando por el desarme. Su trabajo pacifista se ha perdido un poco pero todavía defiende: “el fin de todos los tratados nucleares; promover la paz, el desarme global y la noviolencia.”

  • El Congreso Mundial IPB tendrá lugar en Berlín desde el 30 de septiembre al 3 de octubre, bajo el lema, “¡Desarme! Por un clima de paz – creando una agenda de acción”. Este podría ser el sitio perfecto para que participen todas las organizaciones pacifistas y ecologistas: “¡la guerra crea catástrofes climáticas!”

  • COP 22 en noviembre-diciembre debería ser considerada un lugar importante para que las organizaciones ecologistas, pacifistas y sociales se unan contra la guerra y el cambio climático. Se deberían organizar acciones de desobediencia civil masivas para frenar La Máquina. Y el 10 de diciembre, el Día Internacional de los Derechos Humanos, podría ser también un día de unión para defender los Derechos Humanos para todos, apoyar a los refugiados, parar las guerras y dejar de usar combustibles fósiles.

Por qué estos dos importantes movimientos necesitan unirse, al menos en algunas acciones, debería estar claro: el planeta no puede ser salvado mientras haya armas de destrucción masiva. Es más, la mayoría de las grandes guerras se combaten por el control de los yacimientos de combustible fósil. Casi todas las organizaciones buscan construir una identidad y no desean disolverse o fundirse en otros grupos. Pero las coaliciones para la acción no deberían ser una amenaza para las organizaciones políticamente hablando. Creo que este proceso una vez puesto en marcha podría y debería llevar a una unidad más profunda entre los dos grandes movimientos en la construcción de un frente popular para el “cambio real”, es decir, un sistema político y económico que no esté basado en el beneficio sin fin que requiere de la guerra y la destrucción medioambiental.

El reto clave para tal unidad es que muchos grupos ecologistas son financiados por donantes particulares y fundaciones, algunas de los cuales no son anti-guerra. Algunos grupos son ONGs que reciben dinero de gobiernos, que hacen la guerra. Otro reto clave es que mucha gente no ve otra opción que dejar que Occidente y Rusia hagan la guerra contra Daesh, cuyo terror es ilimitado. Es más, muchos ecologistas no son de izquierdas mientras que la mayoría de los pacifistas tienden a tener una orientación de izquierdas. Aún así, se han formado frentes populares en los que las diferencias políticas no han jugado un papel decisivo.

Hemos recorrido los desiertos y los mares. Hemos tenido hambre y sed. Hemos sido torturados y asesinados. Somos de clase trabajadora, de las castas; somos de muchos colores y nacionalidades. Compartimos una visión común: paz, libertad, igualdad, refugio, pan y agua para todos. Para vivir en paz y armonía con nosotros mismos y con la naturaleza debemos luchar juntos.