Estudios sobre paz en Sudán: auge del activismo en la educación en la lucha contra el cambio climático- nexo del conflicto

Suad Badri, PhD

«No hay duda de que el empobrecimiento y la inseguridad humana pueden acrecentarse como consecuencia del cambio climático, a menos que se lleven a cabo medidas de prevención. Sin embargo, no hay ninguna evidencia de que el calentamiento global esté directamente relacionado con el aumento del conflicto».

Dr. Vesselin Popovski, Senior Academic Programme Officer y jefe del área de Sostenibilidad, Paz y seguridad del Instituto Universitario de Naciones Unidas.

Durante las últimas décadas, hemos sido testigos del creciente interés entre los estudiantes sudaneses por estudios en el campo de la paz y el conflicto. La actividad investigadora sobre paz abarca distintas áreas: desde un macronivel, que examina la influencia de problemas de paz internacionales, a un micronivel, que explora el conflicto interno y las dinámicas de paz. Los temas clave están relacionados con la investigación de las causas de origen del conflicto y la degradación medioambiental en Sudán. Esa misma era ha sido también testigo del desarrollo de varios programas de estudios sobre paz, tanto en las viejas universidades como en las universidades emergentes. Prestigiosas organizaciones internacionales por la paz, universidades del mundo e instituciones de investigación, como USIP, the Mennonite University, UN University of Peace, entre otras, han apoyado esta tendencia. Enlaces académicos y consultas patrocinadas han permitido múltiples recursos de programa, como campañas de concienciación, actividades de investigación y talleres de formación.

La Universidad de Dilenj, en Sudán Occidental, fue la primera (bastante antes de la separación) en establecer un “Centro de Paz”, seguida por la Universidad de Juba, en el sur, como símbolo de unidad nacional entre el norte y el sur. Les siguieron nueve centros más; la mayor parte de los miembros eran profesionales de distintos ámbitos. Los recién graduados son una pequeñísima minoría entre esos grupos y las mujeres son la minoría de la minoría. Hay que tener en cuenta que, aparte de la Ahfad University for Women (AUW), que ofrece cursos sobre paz y conflicto como parte de sus programas de grado y posgrado, todos esos programas sobre paz pertenecen a las universidades del gobierno.

El enfoque de esos programas de estudios sobre paz incluye: la identificación de las causas del origen del conflicto, la definición de la identidad del Sudán y abordar directamente los desafíos del país para que pueda librarse de su tradición de conflicto y alcanzar la paz, la democracia y la justa distribución de la riqueza y el poder mediante una gestión medioambiental sostenible.

Históricamente, las universidades sudanesas han sido voces vitales para el cambio político y el compromiso de la comunidad; han sido las gestantes del cambio político en Sudán. Los sindicatos de estudiantes, en particular, han conservado una tradición dinámica, y a veces violenta, de actividad política. AUW es una universidad privada, sólo para mujeres y basada en la comunidad. Su programa de estudios sobre paz se centra en las necesidades de la comunidad estableciendo una relación entre el activismo por la paz y el cambio social, dándose cuenta de las necesidades básicas humanas, la no violencia, la resolución de conflictos y la reconstrucción y reconciliación después del conflicto. El programa de estudios sobre paz de AUW, como complemento de los Estudios de Género, se centra en enseñar a los estudiantes convertirse en activistas por la paz. Este énfasis está muy considerado en el campo de los estudios de paz y apoyado por marcos teóricos que abogan por el conocimiento experimental y el activismo. Los estudiantes llegan a ser expertos en medios de gestión del conflicto mediante el análisis de las causas del origen del conflicto y su prevención. Además de integrar la teoría y el aprendizaje experiencial en la práctica, se hace hincapié en las contribuciones de los activistas, investigadores sobre la paz y educadores.

El conocimiento sobre el análisis de los vínculos entre el conflicto y el medioambiente en Sudán, además de la resolución de los conflictos relacionados con el cambio climático, se han limitado hasta ahora a estudios medioambientales locales e internacionales. Estas contribuciones vienen en forma de estudios de campo y publicaciones acerca del impacto de la larga historia de conflictos del país en su medioambiente, así como el impacto de la degradación medioambiental en la instigación de conflictos. Las consecuencias más severas – bien estudiadas hasta la fecha – han consistido en impactos indirectos, como el desplazamiento de la población, la falta de gobernanza, la explotación del recurso relacionado con el conflicto y la baja inversión en desarrollo sostenible. Otros estudios abarcan áreas como la competencia sobre las reservas de petróleo y de gas, las aguas del Nilo, la madera y el uso de la tierra.

A pesar de los numerosos esfuerzos por estudiar la relación entre el conflicto y el medioambiente, no hay consenso acerca de un remedio efectivo adecuado para Sudán. Varios escritores han enumerado una serie de teorías con la idea de la escasez de recursos como solución; estas teorías pasan por alto los cambios tecnológicos, los medios científicos para incrementar los rendimientos agrícolas y el impacto en el desarrollo de la comunidad. Particularmente, la mayoría de esos estudios carecen del enfoque sobre la relación entre los factores medioambientales y una serie de problemas sociales, políticos y económicos. Esos estudios eluden los consejos sobre la integración de la gobernanza medioambiental en las políticas de las autoridades nacionales y estatales sudanesas. Concretamente, pasan por alto temas de cambio climático, la legitimación de la gestión local de los recursos y la forma en la que el gobierno puede respaldar este proceso.

Desde los años 50, el gobierno sudanés ha estado adoptando estrategias para llevar a cabo estudios sobre recursos naturales como un primer paso para el desarrollo de planes de acción nacionales y regionales. La mayoría de esos estudios son, o relativamente desconocidos para importantes instituciones de investigación actuales, o no son fácilmente accesibles. Sería apropiado que las instituciones que investigan sobre la paz localicen y ayuden a divulgar estos estudios; esto puede promover unos lazos más fuertes entre las organizaciones investigadoras, las comunidades y el gobierno. El principal objetivo de este vínculo es hacer un mayor hincapié en la interacción del liderazgo tradicional, el gobierno y las organizaciones basadas en la comunidad a la hora de fortalecer el principio de gobernanza medioambiental. En otras palabras, este vínculo puede influenciar respectivos mandatos y responsabilidades de los grupos involucrados como aspecto clave a la hora de desarrollar una política medioambiental adecuada para las zonas que salen de un conflicto, en las que el control de los recursos naturales ha sido una de las causas de tensión.

Algunas ONG, como Practical Action, han empezado a integrar progresivamente en Sudán la construcción de la paz en el diseño de sus programas medioambientales. Su misión es introducir medidas prácticas para paliar la degradación de los recursos naturales, ayudar a contener el conflicto actual y presentar una solución viable a largo plazo para el desarrollo de las zonas rurales. Practical Action está ayudando a construir presas que recojan y almacenen el agua de la breve estación lluviosa, permitiendo así que cientos de familias locales puedan irrigar y cultivar la tierra, a menudo por primera vez en generaciones. La técnica del cultivo con agua de lluvia va más allá de la seguridad por la subsistencia de los agricultores y juega un papel importante en la prevención de conflictos. A través del cultivo en tierras previamente infrautilizadas, las comunidades negocian acuerdos, controlan la sobreexplotación de pastos, acceso al agua y al pienso y los derechos de tierras. La planificación y la construcción de presas traen prosperidad a la región, especialmente un aumento del 300% del empleo en mujeres. Las actividades de construcción de las presas están relacionadas con la capacidad de construir y guiar los esfuerzos a nivel de la comunidad, lo que permite a las mujeres formar sus propios grupos. Mediante el proceso de organización y formación de asociaciones, Practical Action proporciona a estos grupos de mujeres una formación técnica y de gestión en lobbying, defensa legal y participación en la toma de decisiones. Con la simple tecnología de las presas de tierra, las personas que viven en la pobreza convierten desiertos infértiles en tierras de cultivo ricas y fértiles. Practical Action ha apoyado a la sociedad civil a través de la formación y empoderamiento de organizaciones basadas en la comunidad con el fin de liderar el proceso de desarrollo con un enfoque participativo y contribuir a la paz en la zona.

A través de la capacidad de construir sólidas redes de contactos en la sociedad civil y la introducción de tecnologías de producción de cultivo desarrolladas localmente, miles de hogares de Sudán del Norte han llegado a asegurarse el alimento a pesar del conflicto y han empezado a apoyar la regeneración de los recursos naturales. Estas perspectivas han proporcionado también a las comunidades habilidades organizativas y técnicas para negociar el acceso a los recursos, el uso y control de los acuerdos con las agrupaciones vecinales, en lo que podría ser una forma de mediación local en la resolución de conflictos de la gente.

Popovski dice: « Lo que me gustaría ver es a los cinco mejores científicos y a los cinco mejores politólogos juntos en la misma habitación y que se les haga la misma pregunta: ¿cómo desarrollar una buena gobernanza y reducir tanto el conflicto como los desastres climáticos?». Los esfuerzos llevados a cabo por instituciones de investigación a la hora de aplicar análisis cuantitativos y, además, tratar de predecir la posibilidad de gestión de futuros conflictos, es complicado, debido la gran cantidad de factores políticos, sociales, económicos y medioambientales que juegan un papel negativo en la prevención del conflicto. El estudio de las causas medioambientales de los conflictos no llegan a resolver los problemas inmediatos en la teoría, interpretación o pruebas empíricas. Muchas de las dudas acerca de la relación entre el cambio climático y las consecuencias del conflicto surgen de las complejidades inherentes a la guerra y la paz; los estudios críticos son de gran valor a la hora de señalar algunos de estos problemas. Aún mejor, estos estudios pueden servir mejor para avanzar en el campo al promover una investigación más propicia. Se requiere una investigación más profunda para una entera comprensión y precisión de la evidencia necesaria para determinar un caso. Probablemente llevará muchos años recabar datos y requerirá la cooperación de los mejores expertos de una amplia variedad de disciplinas.

i http://practicalaction.org/darfur-dams-1