UK: Hermanas contra el comercio de armas

Traducción: Daniel Montes

El 3 de mayo, un grupo de 15 mujeres y personas de género no binario tomaron acción directa contra la fábrica de misiles MBDA en Bedfordshire, UK. A continuación, un testimonio personal de Rachel Melly.

Pasamos la noche en la casa de una amiga cerca de la fábrica de Bedfordshire al estilo de fiesta de pijamas. Primero nos levantamos (¡a las 4 de la mañana!), tomamos un desayuno rápido y fuimos directas a la fábrica. A las 5:45h de la mañana teníamos cadenas y candados alrededor de ambas puertas, y dos personas se encargaron de cerrarlos. ¡La fábrica estaba cerrada! Nadie podía entrar a trabajar.

La fábrica sólo tenía una entrada que consistía en un portón ancho para vehículos y un torno para las personas. Estábamos organizados: coordinamos nuestra llegada y teníamos los candados, cadenas y las tuberías listas. En cuestión de segundos a nuestra llegada las dos puertas tenían candados a su alrededor y no se podían abrir, de modo que dos personas bloquearon sus brazos en una tubería situada en la zona de abertura de las puertas.

Ocurrió antes de las 6 de la mañana, de modo que los empleados de la fábrica aún no habían llegado. Había un guarda de seguridad en el interior que parecía perplejo, pero el resto del personal se apartaba según iba llegando.

Romper los candados de las puertas habría requerido unas grandes tenazas, y la tubería con los brazos dentro era pesada y no se podía mover sin dañar a las personas, así que así fue; ocupamos el lugar durante el día. ¡La fábrica cerró! Celebramos la victoria durante el día con nuestros cuerpos; cantando, coreando y compartiendo historias.

El lugar es una fábrica de misiles perteneciente a una compañía llamada MBDA, cuyo negocio se dedica en exclusiva a los misiles. Parece que los venden casi indiscriminadamente; únicamente por las ganancias. Sus misiles se usan en los ataques aéreos en Siria de Reino Unido por Arabia Saudí  mientras cometen abusos sobre los derechos humanos en Yemen, y fueron vendidos a todos los bandos del conflicto en Libia, incluyendo a Gaddafi. De este modo, gente de todo el mundo ha encontrado sus vidas y hogares destrozados por misiles fabricados por esta empresa en factorías como esta.

El día en que Hermanas Contra el Tráfico de Armas cerró la fábrica fue exactamente seis meses después del primer ataque aéreo de Reino Unido en Siria, un hecho muy criticado tanto por los sirios como por los británicos. Al mismo tiempo, Siria arde y la

gente se muere de hambre. La semana previa al ataque, la violencia había aumentado en Alepo, así como los bombardeos indiscriminados por parte del régimen sirio, sin ningún tipo de intervención o ayuda de Reino Unido.

La protesta mundial que teñida de rojo “Aleppo Is Burning” animó a la gente a “Salir. Gritar. Corear. Exigir justicia. Los sirios están siendo asesinados por hacer lo mismo”, así que así lo hicimos. Al igual que lo hizo gente por todo el mundo en más de 60 ciudades. Esta protesta formaba parte de un reclamo global que se pronunciaba por Alepo.

La guerra en Siria es complicada, pero los ataques aéreos y las demás intervenciones militares no son la respuesta. Eso no vencerá las ideologías de Daesh, sino que hará a otros sufrir más. Mientras tanto, el régimen brutal de Assad está organizando un asedio a las ciudades y bombardea con cañones edificios de civiles. La gente se muere de hambre mientras que el gobierno de Reino Unido no hace nada.

Un portavoz de Solidaridad para Siria en el Reino Unido afirmó: “Con la ONU fuera de juego, son otros los que tienen el deber de proteger a los civiles. El Reino Unido, Los Estados Unidos, Holanda: todos ellos tienen la capacidad de lanzar alimentos desde el aire, pero todo lo que lanzan en Siria son bombas. El Reino Unido ya tiene la capacidad necesaria en Chipre. El Reino Unido debería dejar de poner excusas y empezar a salvar vidas”.

El gobierno de Reino Unido interviene de una forma que conlleva serias consecuencias para los sirios, en contra de los deseos de los propios sirios.

Una de mis compañeras en la protesta expresó: “las mujeres sirias son las protagonistas olvidadas de la lucha siria para la autodeterminación. Es la llamada de las mujeres sirias de lo que nos hacemos eco hoy en pro de la dignidad, la autodeterminación y los alimentos; no las bombas. Los únicos que se han beneficiado de la decisión de Reino Unido de bombardear Siria son las fábricas de armas. MBDA ha podido recaudar beneficios de su negocio sanguinario”.

Además de causar la interrupción y detención de la producción de misiles en el día de hoy, enviamos un mensaje claro sobre el hecho de que no estamos de acuerdo con los misiles que se fabrican y venden, y tampoco lo estamos con la intervención militar en Siria.

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Las protestas del grupo de Mujeres Contra el Tráfico de Armas estaban en solidaridad con las mujeres sirias, que suponen una increíblemente importante causa. Pero mis motivos personales también incluyen otro tema que me preocupa enormemente: el armamento británico en Arabia Saudí.

Arabia Saudí es un régimen brutal con uno de los peores registros contra los derechos humanos en el mundo. Sin embargo, Reino Unido les provee de armas, y los sigue armando sin importar el tipo de abusos a los derechos humanos que cometen o las leyes que rompen. Incluso cuando usan las armas británicas para reprimir al pueblo.

En el último año, Arabia Saudí ha llevado a cabo una coalición de ataques aéreos en Yemen que han sido devastadores para los yemenís. Hay pruebas evidentes de que Arabia Saudí ha estado incumpliendo el Derecho Internacional Humanitario, y de que

la mayoría del público británico está de acuerdo en que deberíamos dejar de proveerlos de armas. Sin embargo, seguimos haciéndolo. Les estamos suministrando con (entre otras cosas) misiles Brimstone fabricados en el Reino Unido por MBDA. Tenemos que parar esto urgentemente. Hay numerosas campañas que luchan porque esta empresa y el gobierno paren de ofrecer sus armas a Arabia Saudí. A veces uno tiene que hacer lo que pueda para parar el armamento fabricado desde la primera línea de acción. Tal y como una de las mujeres con la que protestaba mencionó: “Dado que el gobierno continúa permitiendo que las empresas de armamento se lucren con la guerra, es decisión del pueblo británico resistirse”.

Y eso es lo que hacemos. Durante todo un día, un grupo de mujeres ganó una pequeña victoria contra el complejo militar industrial y cerró una fábrica de misiles.