Lanzamiento de gas lacrimógeno a través de un sistema de control remoto: informe

Tear gas by remote controlTear gas by remote control

El Proyecto de Control Remoto, la Fundación Omega y el Proyecto Bradford de Investigación sobre Armas No Letales publican un nuevo informe sobre el desarrollo del uso de tecnología remota para el lanzamiento de gas lacrimógeno y otros agentes de control de disturbios (RCAs). El informe, titulado “Lanzamirnto de gas lacrimógeno por Control Remoto”, registra mediante gráficos el desarrollo de varios tipos diferentes de tecnología remota que en la actualidad las compañías armamentistas venden en todo el mundo, entre ellas se incluyen drones armados con gas lacrimógeno, bolas de pimienta y pintura, cañones de agua que operan de forma remota diseñados para su uso en las prisiones y otros equipamientos similares.

La Convención de Armas Químicas prohíbe el uso de algunos de estos tipos de armas como el gas lacrimógeno. Sí están permitidas por las fuerzas policiales las cuales promocionan a muchas de estas armas controversiales en todo el mundo. El informe genera preocupación sobre la forma en que los actores no estatales entre ellos grupos terroristas o compañías de seguridad no reguladas podrían usar la tecnología, sobre su uso en los conflictos armados como “multiplicador de fuerzas” para cometer abusos contra los derechos humanos, y sobre los medios inapropiados de aplicación de la ley.

"inspectorbot""inspectorbot"En este informe se evalúa la tecnología mundial, incluso un drone que contiene bolas de pinturas y de pimienta construido por una compañía sudafricana, “Desert Wolf”. El “Skunk Riot Control Copter” es un helicóptero manejado de manera remota que dispara más de 80 balas por segundo. Desert Wolf llego a un acuerdo con un fabricante sudafricano anónimo, el cual le proveería una gama de granadas “no letales”, tales como humo, estruendo y destello y gas lacrimógeno que se usaría en un modelo actualizado del Skunk.

The skunk riot control copterThe skunk riot control copter

También aparece una compañía israelí, GNIUS, con un vehículo terrestre manejado de forma remota, al que se lo llama Gardium. El mismo es semiautónomo, funciona más de 24 horas y cuenta con varias armas. También se presenta la compañía española Technological & Robotic Systems, que hace poco tiempo ha producido un vehículo terrestre remoto, RiotBot, diseñado otra vez para disparar sustancias no letales, tales como bolas de pimienta, para controlar disturbios. Al mismo tiempo, la compañía americana, InspectorBot, construye una plataforma robótica táctica, conocida como Mega Hurtz, capaz de destruir paredes de concreto.

http://remotecontrolproject.org/wp-content/uploads/2015/12/Tear-Gassing-By-Remote-Control-Report.pdf