Resistiendo al Colonialismo y las Agresiones del Desarrollo en Papúa Occidental

por Rosa Moiwend

Papúa Occidental, antigua colonia holandesa, fue ocupada por el ejército indonesio en 1963. El marco internacional que permitió esta ocupación se basaba en el interés económico y político de los Estados Unidos apoyado por sus aliados, los Países Bajos, el Reino Unido y Australia. La ONU denegó activamente el derecho de autodeterminación a los habitantes de Papúa Occidental y apoyó la ocupación indonesia. Durante los primeros años de la ocupación por parte del gobierno indonesio, la resistencia de Papúa Occidental fue brutalmente aplastada a través de operaciones militares y bombardeos aéreos. Dos años antes la ONU facilitó formalmente el traspaso de la soberanía holandesa a Indonesia - todo ello sin el consentimiento de la población de Papúa Occidental. Los EEUU e Indonesia crearon una enorme mina de oro y cobre en el país. Desde el comienzo, la mina de Freeport fue declarada patrimonio nacional y un proyecto de seguridad protegido por una gran presencia militar indonesia. El colonialismo a la antigua usanza marcado por la ocupación territorial por una fuerza militar se mantuvo, pero aumentó por el neo-colonialismo: una inversión intensiva de capital en las industrias extractivas y la afluencia de un gran número de indonesios para desplazar a los papúes occidentales indígenas. En los primeros años el programa de transmigración del gobierno indonesio fue financiado por el Banco Mundial. Aunque sobre el papel, el proyecto estaba diseñado como un desarrollo para beneficiar a 'los pobres', en realidad el único objetivo del gobierno indonesio era proteger su integridad territorial. Fue en realidad el desarrollo militarizado el que estaba causando pobreza.

A lo largo de la frontera con Papúa Nueva Guinea, desde Arso en el norte hasta Sota en el sur, los papúes indígenas fueron desplazados por la tala a gran escala que luego dio paso al aceite de palma. Por ejemplo, en la región septentrional de Keerom, los papúes indígenas pasaron de ser el 100% de la población al 40%. La frontera también fue asegurada por bases militares y la incursión de personal militar indonesio en todos los niveles de la sociedad, incluyendo los pueblos más remotos. La ocupación colonial, las inversiones neo-colonialistas y la transmigración fueron apoyadas por una serie de políticas, la más reciente la UP4B (la Unidad para la Aceleración del Desarrollo) y MP3EI (Plan Maestro para la Aceleración y la Expansión del Desarrollo Económico de Indonesia). Al sur de Papúa Occidental, empresas extranjeras, incluyendo empresas coreanas, fueron invitadas a participar en MIFEE, el Proyecto del Territorio de Producción Alimentaria y Energética Integrada de Merauke, una apropiación masiva de 1,2 millones de hectáreas de tierras que desplazará a decenas de miles de papúes occidentales indígenas que han vivido en sus tierras desde tiempos inmemoriales. Todas estas empresas tienen relación con oficiales del ejército indonesio.

La resistencia de Papúa Occidental al colonialismo, al neo-colonialismo y al militarismo ha existido desde el comienzo de la ocupación tanto si hablamos del gobierno holandés como del indonesio. La defensa de la tierra es la base de un movimiento de resistencia mayor por la autodeterminación. Desde 1998 esta resistencia se ha realizado abrumadoramente a través de medios noviolentos. Al sur de Papúa Occidental, donde se está creando el proyecto MIFEE, los indígenas Malind Anim han ocupado las oficinas de empresas que están intentando acceder a sus tierras. Por ejemplo, miembros de los Malind Anim bloquearon la carretera y convirtieron los caminos de acceso de la empresa en jardines de alimentos. Estas corrientes diarias de pequeños actos de resistencia se encuentran en proceso de convergencia hacia un río embravecido de disidencia política.

En el movimiento político más amplio, la resistencia ha ido en aumento. En 2014 se unieron los tres mayores grupos de resistencia para formar una organización paraguas: el Movimiento Unido por la Liberación de Papúa Occidental. El primer objetivo de la campaña de este Movimiento (ULMWP, en sus siglas en inglés) fue convertirse en miembro del Melanesian Spearhead Group (Grupo Melanesio "Punta de Lanza"), un importante foro subregional con estatus en la ONU. Más de 500 personas fueron detenidas en Papúa Occidental, decenas fueron torturadas y una persona fue asesinada. El punto principal de esta campaña era una petición firmada por más de 55.000 personas. Fuera del país - en los países melanesios de Fiji, Vanuatu y las Islas Salomón en particular - una movilización masiva obligó a los gobiernos a apoyar la causa de Papúa Occidental. El resultado fue que el ULMWP consiguió el estatus de observador en el Melanesian Spearhead Group. Esto efectivamente crea un foro permanente para las negociaciones políticas con Indonesia. El colonialismo, el desarrollo y el militarismo no muestran señales de disminuir en Papúa Occidental, pero los habitantes de este país están más decididos que nunca a continuar su lucha por la libertad, la dignidad y el derecho a la autodeterminación.

Traducción: Nayua Abdelkefi Zorrilla