Objetores de conciencia druzes: Discriminación, silencio e inorancia

Andreas Speck

La situación de los objetores de conciencia drusos no recibe mucha atención, ni de los medios de comunicación, ni del movimiento pacifista de Israel, ni del extranjero.

Los drusos forman una minoría en el seno de la población árabe de Israel. Cuando este país introdujo el servicio militar en 1949, éste iba a ser obligatorio para todos los varones árabes y palestinos. Sin embargo, nunca se aplicó a los ciudadanos palestinos de Israel, debido en parte a la resistencia de los palestinos cristianos y musulmanes. Todos los varones árabes quedan automáticamente exentos del servicio militar. La situación es diferente para los drusos. A base de manipulaciones, las autoridades israelíes coaccionaron a 16 dirigentes drusos a firmar un acuerdo sobre el servicio militar obligatorio para los drusos en 1956. Desde entonces, los varones drusos tienen la obligación de cumplir con el servicio. Las mujeres drusos, a diferencia de las judías israelíes, no tienen dicha obligación.

En 1972 se fundó el Comité Iniciativa Drusa por la Objeción de Conciencia. Tiene 4 objetivos principales:

  • acabar con el servicio militar obligatorio,
  • oponerse a la confiscación de tierras drusa;
  • oponerse a la interferencia del Estado israelí en asuntos de nacionalidad y religión;
  • democracia e igualdad de derechos.

La situación de los objetores druzes recibe poca atención pública. Hay docenas de objetores druzes en la cárcel en todo momento, y el Comité Iniciativa Drusa publica los nombres de aquellos que acceden a ello. Si bien la mayoría de los drusos que se niegan a realizar el servicio en el ejército israelí lo hacen por motivos de conciencia, también los hay que se niegan por motivos económicos o religiosos.

Las condenas acumuladas de los objetores drusos de todo tipo suman varios miles de años.

Jihad Sa'ad, secretario del Comité Iniciativa Drusa, dijo que alrededor del 40% de los varones drusos se niegan a realizar el servicio; él mismo hizo el servicio, pero se negó a cumplir sus deberes como reservista más tarde. Uno de sus hijos - Rabia Jihad Sa'ad - se encuentra actualmente en la cárcel, a la espera de un consejo de guerra.

Varios objetores drusos pasaron de 2½ a 3 años en la cárcel, algo impensable para los objetores judíos israelíes. Un factor es que muchos objetores drusos no juegan según las reglas: mientras que los objetores judíos israelíes se presentan en las bases de reclutamiento el día en que se les ha convocado , los druzes a menudo no se presentan, o se presentan mucho más tarde. Esto conduce a menudo a consejos de guerra por deserción y a condenas mucho más elevadas. Se combinan cuestiones de racismo y educación, y el resultado es encarcelamientos mucho más prolongados para los objetores druzes.

Salman Natour, un escritor druso, subraya que la lucha de los objetores drusos no se puede ver como algo aparte de la lucha por terminar con el servicio militar obligatorio en general. Él ve dos aspectos principales en este rechazo:

Político: los drusos pertenecen a la nación árabe y deberían formar parte de la lucha por cambiar la política israelí y por la igualdad de derechos en Israel.

Moral: el Estado israelí no puede reclutar drusos porque forman parte del pueblo palestino israelí y no pueden formar parte de un ejército que lucha contra ellos mismos. Pero la objeción de conciencia es también una declaración general contra la violencia y la guerra.

El Comité Iniciativa Drusa coopera con las organizaciones de objetores de Israel. Puesto que los drusos viven en Israel -y entre judíos- el apoyo de los grupos judíos es muy importante para ellos.

(Este artículo se basa en las conversaciones celebradas durante una reunión en Haifa, en enero de 2003)