Europa está en guerra con un enemigo imaginario

Stephanie Demblon

“Europa está en guerra con una enemigo imaginario”. Este es el lema de la campaña de la ONG Frontexit en relación con el respeto de los derechos humanos de los inmigrantes en las fronteras de la Unión Europea. Comúnmente dirigido desde un ángulo humanístico (culpable de negligencia de los derechos básicos de los inmigrantes) o desde uno político (la cuestión de la gestión del flujo migratorio y su distribución), el tema está muy poco conectado con el mercado de armas europeo. Y sin embargo…

Bruselas es la capital europea y la segunda ciudad más grande después de Washington en términos de su actual cantidad de lobbyists (activistas de grupo de presión), que representan los intereses de diferentes industrias, como la del tabaco, la finanza y….las armas. ¿Cuál es su misión? Hacer todo lo posible para influir en las políticas actuales y futuras de la UE. Y compañías como el Grupo Thales, BAE Systems y Finmeccanica, consideradas las joyas de la industria europea de armamento, están haciendo el esfuerzo. Un poco de información:

  • El Grupo Thales es una compañía que surgió de la privatización parcial de la industria de armas francesa y es muy activa en el dominio de la presión en Bruselas. Sus ganancias del 2013 fueron de € 14.2 billones. El Grupo Thales, junto con la compañía española Aerovision, introdujo su nuevo sistema de vigilancia para las fronteras marina y costera en 2012: un “drone” (vehículo aéreo no tripulado) llamado FULMAR, que fue específicamente introducido y probado en una demostración que duró tres días para FRONTEX (Agencia europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras exteriores). El aviso de prensa del Grupo Thales decía: “La vigilancia y el control de fronteras son esenciales para garantizar la seguridad interna de una nación. Con el incremento de los riesgos y las amenazas (inmigración clandestina, tráfico de drogas, amenazas terroristas, etc.), los gobiernos están demandando mayor seguridad para sus fronteras”.

  • BAE Systems es el mayor productor de armas del Reino Unido y Europa y la segunda más grande del mundo, con un 95% (€30 billones) de su facturación proveniente de la venta de armas. En el 2010 BAE Systems recibió un contrato de €2.3 millones para desarrollar un “Sistema de gestión de información del crimen e inmigración” (SCIIMS, sus siglas en inglés).

  • Finmeccanica es la segunda compañía italiana con una ganancia de €14.6 billones. La compañía, a través de Selex y junto con el Grupo Thales, forma parte del proyecto OPERAMAR, cuyo objetivo es establecer relaciones entre la Unión Europea y aquellos empleados bajo la vigilancia nacional marítimas. OPERAMAR, junto a otros proyectos, forma el eje central del EUROSUR (Sistema de vigilancia de fronteras europeas). La Comisión europea presentó EUROSUR con las siguientes palabras: “Nuestro objetivo con EUROSUR es evitar la inmigración ilegal, reducir el número de inmigrantes que mueren en el mar y reforzar la seguridad interna de la Unión Europea y así prevenir el crimen transfronterizo. Finmeccanica firmó un contrato con la Libia de Gadaffi en el 2009 para instalar un sistema de vigilancia que frenara a los inmigrantes que iban a Italia desde Libia.

Estas tres compañías junto a Airbus (anteriormente EADS) forman lo que se conoce como “los cuatro grandes”: las cuatro mayores compañías de armamento de Europa. De vez en cuando se dirigen públicamente a los que toman las decisiones. En 2003 los directos ejecutivos del Grupo Thales, BAE Systmes y EADS escribieron una carta abierta, la cual fue publicada en diferentes diarios nacionales europeos, para proponer la creación de una Agencia de defensa europea. Esta se creó en julio de 2004 gracias a la intensa presión de las industrias de armamentos….y al trabajo duro de los expertos consultados en el desarrollo. Expertos que trabajan para BAE Systems y EADS, cuyas tareas jamás se han hecho públicas.

Una de las tareas de la Agencia de defensa europea es “establecer un enfoque global y sistemático para definir las necesidades de las políticas de seguridad y defensa de Europa y responder a las mismas”. En otras palabras, la agencia debe definir las necesidades de la política de defensa europea mientras que al mismo tiempo debe estar bajo la influencia de los grupos de presión del mismo sector. La Agencia de defensa europea está ahora integrada por el Servicio europeo de acción exterior (Ministro de Asuntos Exteriores europeo), donde el Concejo, es decir los líderes de los estados miembros de la UE, toma las principales decisiones, y como tal, son los mismos gobiernos nacionales que están involucrados en la industria de las armas.

Lo mencionado previamente se ha beneficiado de la ayuda financiera que vino del FP7, un fondo de la Unión Europea que se usa para ayudar a las compañías a financiar su investigación en tecnología avanzada. Se estima que alrededor de €50 millones fue el monto asignado para implementar técnicas de vigilancia militar para las fronteras europeas. Como el dinero público no puede usarse en proyectos militares, las empresas idean programas con un objetivo doble, civil y militar, el cual sí está permitido. En el 2014, la Agencia espacial europea lanzó el satélite Sentinel (el primerio de una serie de satélites cuyos lanzamientos se completarán dentro de los próximos 20 años) para una misión de observación planetaria. Las imágenes están al alcance de los ciudadanos, científicos y empresas. Se trata “de mejorar la protección de nuestro planeta y mejorar las vidas de nuestros ciudadanos”, pero “las imágenes del Sentinel serán esenciales en mantener la seguridad marítima de Europa” (por ejemplo, la pesca, el narcotráfico, control de fronteras). La pelea contra la inmigración ilegal, marítima por ejemplo, no es el objetivo de las imágenes del Sentinel, pero las mismas pueden usarse para ayudar a los sistemas nacionales a controlar las fronteras.

Para que los fondos se designen para proyectos que cumplan las necesidades de la UE, la Comisión europea debe identificar correctamente las fallas. La comisión regularmente consulta a fuerzas externas debido a que tiene un déficit crónico de expertos en sus oficinas. El Grupo asesor en seguridad está compuesto de 32 personas, un tercio de las cuales provienen de la industria de las armas (Airbus, Finmeccanica y Grupo Thales). Este grupo debe indicar las fallas que hay respecto a la seguridad tecnológica de la UE. Después estos expertos retoman sus puestos dentro de la industria de las armas y trabajan en un proyecto que llevará al producto final (drone, satélite, vehículo blindado), luego de haber sido financiado por Horizon 2020, compañía que lo comercializará y se beneficiará de ello. Igual que en el caso de la Agencia de defensa europea, hay un obvio conflicto de intereses.

El grupo de consultores para la seguridad se han reunido en Bruselas unas 20 veces, lo que resultó en una mayor seguridad fronteriza en Europa.

“Europa está en guerra con un enemigo imaginario” entonces. Un enemigo, el inmigrante, sistemáticamente descripto como ilegal y presentado a la industria de armas como un conjunto de problemas que debe ser resuelto de la misma manera en que se resuelven los asuntos del crimen, el terrorismo o las drogas. Para solucionar “este problema inmigratorio y de seguridad”, los especialistas y expertos de afuera, que vienen directamente de la industria de defensa, son llamados para que los ayuden. Ellos transforman “este problema” en un desperfecto que necesita ser arreglado de manera rápida por la UE y fabricar los productos adecuados que, luego de ser financiados por el gasto público europeo, llenará los bolsillos del Grupo Thales, Finmeccanica y BAE Systems. La industria de armamentos jamás va a ser un negocio como los demás. Es capaz de desarrollar políticas que justifican arriesgar la vida de los inmigrantes, una economía que justifica estas políticas y armas que las llevan a cabo.

Traducción a Ingles: Lewis Sinkala

Stephanie Demblon hace campaña en contra el tráfico de armas "istopthearmstrade", las armas nucleares y la libertad de movimiento.