Editorial

Elisa Haf

Producir está edición de Noticias de Especuladores de la Guerra resultó un reto. La ortodoxia feminista nos dice que todo análisis tiene que incluir incluir un ańalisis de género, sin embargo fue difícil aplicar esta ortodoxia a la especulación de la guerra, al menos inicialmente, ya que “especular” nos lleva a pensar en el capitalismo y no en el género como el sistema opresivo que debe monopolizar nuestra atención. Sin embargo el capitalismo puede estar más marcado por el género, y de hecho el tema de los especuladores de la guerra ilustra esto: Julie L. Arostegui, escribiendo sobre el comportamiento de su organización, Acción de Mujeres por una Nueva Dirección (WAND, por sus siglas en inglés), llama la atención sobre las formas en las que las atrocidades basadas en el género de ISIL, que proporcionando una excusa para los belicistas desde el punto de vista de algunos, simultáneamente ofrecen la oportunidad para especular con una guerra que facilitó en primer lugar el auge de ISIL. La especulación de la guerra y la violencia basada en el género son un ciclo que se alimenta mutuamente, una rueda girada por el capital.

Luego la declaración de las mujeres afectadas por el extractivismo muestra cómo la especulación capitalista conduce a la violencia, el militarismo y la desconsideración por la vida y la tierra donde debe ser vivida; y también cómo el género coloca a las mujeres en la primera fila de las personas afectadas por esto, como las que regularmente se responsabilizan del cuidado de sus familias y comunidades, aquellas que mantienen la vida. Sin embargo, esto también las convierte en agentes primarios de resistencia a la especulación, incluso cuando esa pretensión viene desde el cañón de un arma. Anna Kaminski, de Code Pink, atrae nuestra atención a la resistencia de las mujeres frente a tanta violencia y aquellas que pretendiendo combatirla, la perpetuan.

También hemos vuelto a publicar argumentos importantes hechos por la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF, por sus siglas en inglés), sobre presupuestos con perspectiva de género y el conflicto entre militarismo y el gasto a favor de la vida en áreas como la sostenibilidad ambiental, sin la cual no hay esperanza para la estabilidad, y la construcción de sociedades seguras, donde la igualdad de género aflore – o, si nos sentimos ambiciosos, donde el sistema opresivo de género pueda ser abolido.

Finalmente, ponemos la atención en el tema del Tratado de Comercio de Armas que está a punto de entrar en vigor. A pesar del logro feminista de su cláusula de violencia basada en el género, permanecemos escépticas sobre su probable eficacia. Hay una irreconciabilidad fundamental entre el comercio de armas – una industria cuyos beneficios de producción y venta de armas mortales usadas para mutilar y amenazar cuando no para matar, las cuales muy a menudo aumentan el poder de los hombres sobre las mujeres – y el tipo de sociedad en la cual las mujeres y los hombres pueden ser iguales o, si todavía nos sentimos ambiciosos, donde no hay mujeres ni hombres, solo personas.

El tema de la inseguridad, la desigualdad de género, y la especulación de la guerra es analizado en mayor detalle en el artículo “el problema de la mujer” de la Sociedad Nacional del Rifle. Lo que esperanzadoramente se manifiesta en esta edición de Noticias sobre Especuladores de la Guerra, es que no solo la especulación de la guerra y la igualdad de género son incompatibles, sino que la igualdad de género es incompatible con la especulación en sí misma, y por ello también con el capitalismo – el sistema que requiere la especulación. Esperamos que esto sea un reto para las feministas a tener en cuenta en sus campañas, para escoger sus aliadas y planear el futuro. También esperamos que feministas que no se encuentren en la primera fila de la lucha contra el capitalismo como lo más destructivo, se solidaricen y asocien con aquellas que sí lo hacen, como las mujeres afectadas por el extractivismo y cuyo apoyo mutuo es un ejemplo para las demás personas.