El Plan Colombia y Latinoamerica

Luis Gabriel Caldas
Vocero Continental
Red de Objeción Luis Gabriel Caldas
Vocero Continental
Red de Objeción de Conciencia Latinoamericana y del Caribe: ROLC

Latinoamérica se sigue debatiendo entre las post dictaduras y las pre democracias y sus amenazas subversivas locales y las nuevas amenazas que trae consigo el reordenamiento mundial, con la globalización, que desborda las fronteras nacionales, el neoliberalismo que plantea el saqueo abierto de los países por parte de las potencias y por último el sacrificio de miles de personas por hambre a partir de la inevitable avanzada de la intervención económica, política y de recursos naturales por parte de las grandes potencias.

Después de realizado en la ciudad de Medellín en 1999 el último Encuentro Latinoamericano de Objeción de conciencia, en el cual buscábamos avanzar en un diagnóstico frente a la manifestación y nuevas formas de presentación del militarismo en nuestros países que nos permitiera dilucidar los nuevos escenarios en los cuales el militarismo, más allá del armamentismo y las contiendas bélicas, comenzaba a hacer presencia, hemos quedado anonadados frente al avance escalonado y efectivo de la militarización de la sociedad, no sólo la latinoamericana, sino lo vemos como una avanzada prográmatica y sistemática de la sociedad global sobre nuestros países como escenarios propicios para los conflictos armados a la par del continente africano y Europa Oriental.

De forma explícita los planes militares y de defensa de los la Unión Europea, así como los de EEUU, están diseñados y programados más que para la defensa de sus territorios o seguridades internas para la defensa de los mercados internacionales en Latinoamérica, África y Europa oriental. La intervención política, económica y frente a los recursos naturales que hemos visto de forma progresiva por parte de las potencias en nuestros países, son parte de su estrategia de avanzada militar encaminada a la disputa de los mercados que tendrán sus productos en nuestro territorio, y que tendrán que disputarse con EEUU, es decir que queda claro no sólo por los modos sino por sus declaraciones explícitas de que la única justificacion de existencia de los ejércitos de Europa y de EEUU es la protección de los intereses de sus naciones en los territorios extranjeros.

Este panorama nos permite ver mas allá de los conflictos internos de nuestros países a nivel económico, político y social pues no están de ninguna forma desarticulados, o son fruto de coyunturas locales o internas, sino - por el contrario - se convierten en el mejor escenario de intervención en el cual pueden actuar los intereses de la Unión Europea y EEUU. La internacionalización de nuestros conflictos, la sujeción de nuestro porvenir económico no al avance de la restitución de las democracias, sino al acomodamiento de los intereses de las superpotencias en todos y cada uno de nuestros países, nos presenta un escenario muy difícil y un reto grande y total en la búsqueda de salidas a nuestra grave situación económica, política y social que no sean las armadas.

Con este panorama de fondo con un período ya un poco largo desde la la caída de la guerra fría, aún el reordenamiento unipolar del mundo no queda claro, y sobre todo con respecto al tercer mundo y en nuestro caso en Latinoamerica. Frente a estos problemas estructurales y globales como son el asunto de la guerra y el narcotráfico, que da respuesta a la estructuración del militarismo en nuestros países, que vuelven a encontrar una excusa gracias a su dios, Estados Unidos, que les otorga milagros como el de convertir el narcotráfico en asunto de estado y que atenta contra la suguridad nacional no sólo de la gran potencia sino del continente.

Ejércitos como los de Paraguay que de no haber encontrado excusas de seguridad como la otorgada por Peter Pace, encargado de asuntos militares y seguridad para el Sur de EEUU, en el cual advertía a cada uno de los gobiernos bajo su tutela de las consecuencias que tendría su intervención en Colombia mediante el Plan Colombia que no sólo afectaría al país del café sino al resto de sus vecinos, y que por lo tanto tenían que al contrario de desabastecerlas, fortalecer y consolidar sus FFAA, pues estaba de vuelta un nuevo demonio que era el narcotráfico, los cultivadores de coca desplazados por la violencia y las fumigaciones y el conflicto político colombiano buscando aliados y enemigos en el resto del bloque. Estados Unidos está haciendo un llamado a la unificación y conformación de unas Fuerzas Armadas latinoamericanas, o al menos por región, que atiendan los intereses comerciales y de soberanía por región, como por ejemplo el Mercosur, o el Tratado del Amazonas o Merconorte, aunadas en un solo cuerpo y bajo un solo mando. Eso alienta a las Fuerzas Armadas y a los gobiernos Latinoamericanos a exigir ante el congreso de Estados Unidos un tratamiento similar al de Colombia en cuanto a ayuda e inversion militar, ya que Colombia supera cuatro veces el presupuesto para armamento al de cualquiera de sus vecinos.

Plan Colombia Wanted.

Plan Colombia Wanted!! ¿Cuál es el verdadero Plan Colombia?, ¿Quién diseñó el plan Colombia?, ¿A quién beneficia un plan de estas características?, ¿A quién va dirigido realmente el Plan Colombia? Estas son las preguntas que se hacen a esos nuevos disfraces con que se presentan los interes militares y económicos así como los de intervención internacional, que se proveen de marcos legales internacionles, conflictos locales y amenazas ineternacionales como es el narcotráfico para hacer su presencia y, por ende, su accionar y justificación.

El Plan Colombia a saber, sólo lo debe conocer su autor intelectual y material, quien además debe ser el autor de sus estrategias de presentación, manipulación de información y de desinformación y demases. Colombia fue el último país en conocer eso del Plan Colombia. Ya desde 1998 y 1999 sus vecinos como son Venezuela, Ecuador, Panamá, así como Canadá y algunos antimiliatristas de Europa, hacían un fuerte llamado de atención y de alerta ante el peligro que se nos acercaba, pero muchos, como es el caso de los grupos antimiliatristas de Colombia, estábamos anonadados ante la parafernalia de la mesa de negociación FARC - Pastrana que cualquier ruido de guerra eran meras estrategias desestabilizadoras y de sabotaje al proceso. Sólo cuando a finales del 99 y comienzos del 2000 ya era inevitable y evidente la existencia de un plan de estas características, cuando habían sido puestos en marcha planes de prueba, y comenzaban a conocerse las primeras cifras y fenómenos de desplazados y escalonamiento de la guerra, se comenzó a investigar a fondo eso del Plan Colombia.

Nos encontramos con 4 versiones del plan, hasta ahora ninguna oficialmente definitiva ni auto adjudicada, ni por Pastrana, ni por sus ministros ni por el parlamento norteamericano. Cada una minuciosamente reformada, maquillada y proyectada a los intereses y perfiles de sus posibles donantes, Canadá DDHH, Europa Inversión Social, Colombia y mesas de negociación, plan de desarrollo sobre el cual negociar y Estados Unidos: Plan Militar Antinarcóticos. Este último creemos es el único cierto, pero además el único bastardo pues nadie quiere adjudicarse su autoria ni ejecución. Lo cierto es que lo único que conocemos del plan Colombia es que cuesta 7500 millones de dólares, de los cuales 1300 millones de dólares ya donó EEUU en armamento, entrenamiento militar, aviones, helicópteros y fumigaciones a cultivos ilícitos. Sólo conocemos 1.500.000 de desplazados, 16.000 hectáreas de Amazonía debastada en un año, la triplicación de los cultivos ilícitos en Colombia luego de haberse iniciado el plan, el consumo de 4 veces más de químicos en Colombia que en toda Latinoamérica y un escalonamiento total de la guerra desde todos lo flancos. La guerrilla y el paramilitarismo en un potencial crecimiento militar y de armamento gracias al tráfico internacional de armas, y cualquier posibilidad de una salida negociada totalmente atomizada.

Eso es lo que conocemos del Plan Colombia, lo que modestamente se ha podido desarrollar con la inversión militar de EEUU de 1.300 millones de dólares, pero faltan los 4500 que pagará el pueblo colombiano con sus impuestos de guerra o de paz que aún no se definen como llamarlos, y el margen restante lo darán la Unión Europea en su mesa de donante, que mientras le hacen consultas, reinterpretaciones y objeciones al plan gringo, continúan vendiendo, al igual que EEUU, el total de los químicos que se usan en Colombia para el procesamiento de la droga, así como aumentado la demanda y consumo de la pasta. Mientra que continúan consultando si es bueno o malo el plan, siguen vendiendo armas al tercer mundo incluyendo Colombia y Latinoamérica. Desde las prósperas fábricas de armas del Ejército Español, Alemán y de Holanda aún no definen si le cobrarán a EEUU, el uso de sus bases militares en las Antillas por año o en cuotas ampliadas a diez años.

Por otro lado tenemos claro que la inversión económica y militar del Plan Colombia no está en Colombia, está en el negocio redondo de EEUU con respecto a Latinoamérica, después de lograr un control y hegemonía política. Lo económico lo cierra con broche de oro un control militar, además de deshacerse de unos cuantos bombarderos y helicópteros que le quedaron de Vietnam, reactivar la economía Latinaomericana con el aumento de la deuda externa. Los que aprobaron en el congreso de EEUU el plan son los dueños de las fábricas de armas o al menos inversionistas de noble rango. Así, al convertir a Colombia en una potencia y por ende en una amenaza militar sabían que abrirían su gran tienda de abastecimientos militares, a los paranoicos y sugestivos gobiernos latinoamericanos, luego de ofrecerles préstamos de 3.8 Millones de dólares a cada uno para el fortalecimiento de sus FFAA para hacerle frente a las consecuencias del Plan Colombia.

Plan A y Plan B

Dentro de las hipótesis que se manejaban al toparse con el plan Colombia, la definitiva era la cencepcion del plan B ya que el plan A era el agotar la opinión y la atención pública tanto nacional como internacional en lo que se llamaba el proceso de paz FARC - Pastrana, mostrando ante la comunidad internacional la voluntad de paz del gobierno pero así mismo el agotar todos los recursos políticos que por ende le obligaban a salidas militares frente a asuntos extremos como el narcotráfico y la soberanía nacional. Junto a esta estrategia irían de la mano los grupos paramilitares quienes jugarían un papel importante como potencial desgaste militar de la guerrilla en cuanto paralelamente o en una segunda etapa del plan arremeterían contra la guerrilla, y para una tercera etapa, una vez fortalecidas la FFAA, y debilitadas las fuerzas subersivas, una arremetida final de aniquilamiento de la guerrilla. Pero el Plan Colombia por su magnitud ha trascendido esta primera hipótesis, planteando que el plan Colombia realmente es el Plan A y las consecuencias y escenarios que generará éste será la mejor justificación para el Plan B.

El escalonamiento de la guerra en Colombia evidencia un acelerado interés de parte de EEUU a evacuar el conflicto político de Colombia con una salida militar, que si no soluciona el asunto para los intereses de EEUU, habilitará las circuntancias de guerra, local como internacional, para justificar una entrada oficial y de mayor envergadura, como la OTAN o el para entonces creado en las Naciones Unidas el Ejército Andino de Accion Militar. La balcanización de nuestro país, la internacionalización del conflicto político de Colombia convidando al asunto al escandalozamente anti yanqui pero también alarmantemente militar y nacionalista Hugo Chávez de Venezuela, al dócil y siempre conformista gobierno ecuatoriano y al envidioso peruano que quiere para sí el mismo trato prefencial que Colombia en cuanto a asuntos de narcotráfico.

Así mismo, la gran infraestructura militar del Plan Colombia no está en Colombia, está en Centro América, Las Antillas Holandesas, Base Militar en Manta Ecuador y el Observatorio Militar en Chapare Bolivia y por último la recién innaugurada Base Militar al Norte de Argentina. Colombia es la excusa. Así como alguna vez lo fue el Plan Bolivia y Perú en los 90's trayendo como consecuencia el avance, disgregacion y diversificación de la producción de drogas y su tráfico, devastación ambiental y pobreza, muerte y miseria para nuestros campesinos e indígenas latinomericanos. ¿Hasta cuándo seguiremos dejando en manos de los armados, de los guerreros y las armas la solución de nuestros problemas? ¿Hasta cuándo seguiremos consumiendo y replicando la herencia de guerra que nos ha dejado occidente? ¿Hasta cuándo van a continuar EEUU y Europa permitiendo que sus impuestos sean invertidos en la guerra en otros países, que sus gobiernos por un lado se presenten como los salvadores del mundo culpando al gran yanky de la desgracia de la guerra y por otro lado continúan siendo los mismo asesinos sanguinarios que venden armas para la destrucción intestina de otros países?

Hoy más que nunca hay que hacer un llamado a pensar en la guerra en Colombia como en Latinoamérica como un asunto de responsabilidad mundial.

Nota:

Con fecha 20 de Agosto, Gabriel Caldas ha actualizado la información con respecto al Plan Colombia. Nos hace presente con el objeto de difundir en El Fusil Roto:

Frente al de Plan Colombia, puedo contar con el objeto de actualizar lo que había escrito, que las fumigaciones de gran envergadura han continuado en en Sur del país, principalmente en los departamentos de Cauca y Nariño. Allí se han llevado a cabo desplazamientos de indígenas y campesinos que se encuentran en la total pobreza pues con los cultivos ilícitos también se van los cultivos del pan diario. Las alternativas a la erradicación manual y la sustitución de cultivos ilícitos han sido una falacia del plan y una permanente mentira frente a los campesinos colombianos.

Lo anterior ha llevado a fuertes campañas de denuncia tanto de ONGs nacionales como internacionales, con el objeto de hacer un alto a las fumigaciones. Ello por los impactos económico-ambientales, que no tendrán otro resultado que el aumento de desplazados y la lucha territorial pues no hay que olvidar que es zona tradicional de poder de las FARC. Estas campañas han sido tildadas por los militares como estrategias de desprestigio de narcotraficantes que utilizan a campesinos, indígenas y ONGs de fachada para dañar la imagen de las fumigaciones y del Glifosfato, diciendo que hace más daño el detergente de lavar ropa.

Los gobernadores Floro Tunubala y Parmenio Cuellar de Cauca y Nariño respectivamente, han incluso convocado a protestas regionales a sus habitantes en rechazo a las fumigaciones, llamando a paro y a bloquear vias. Junto a esto han estado haciendo lobby ante el senado de Estados Unidos solicitando la suspención de la estrategia, frente a lo cual el gobierno estadounidense responde que esto es un asunto de seguridad nacional y como estrategia aprobada no pueden suspenderla. Han aprobado 400 millones de dólares más para este punto de fumigación y erradicación de cultivos ilícitos.

Una señal bien importante que han podido generar los movimientos indígenas ante tal situación, ha sido la instauración de una acción de tutela, figura jurídica inmediata de protección de los derechos fundamentales contra la entrategia de fumigación del Plan Colombia. Han logrado suspender por diez días una fumigación programada en la zona, pero por supuesto no es solución, ya que ésta fue postergada para la primera semana de agosto y ya fue cumplida. Ahora continúan las fumigaciones.

Así, el Plan Colombia sigue adelante, sobre todo por la suspención de las negociaciones con las FARC, por violación del sumario y con el rompimiento definitivo con el ELN. Tanto las FARC como el ELN han comenzado una ofensiva militar con carros bomba, secuestros y tomas guerrilleras a poblaciones. El gobierno y sus FFMM también han sacado a relucir sus mejores armas y escuadrones, hasta ahora ocultos de comandos contra guerrilla móvil, el cual en conjunto con la Fuerza Aérea y el Ejército, han desembarcado cerca de 5000 hombres esta semana en departamentos del nor oriente del país como son Arauca y Guaviare, en donde han tenido cruentos enfrentamientos con las FARC. Se abre la guerra y con ello las fronteras colombianas. Hoy Ecuador está solicitando indemnización a los gobiernos de Colombia y EEUU por los daños ocasionados por fumigaciones en sus fronteras, desplazamiento de campesinos y traspaso de los grupos armados Colombianos. Todo lo anterior ha sido respondido con amenazas de oscuros grupos paramilitares ecuatorianos que han declarado objetivo militar a ONGs, defensores de derechos humanos, ambientalistas, indígenas, campesinos, por

considerarlos que atentan contra los intereses de la Patria Ecuatoriana (esto entre la semana del 8 AL 17 de agosto).

Visto así, el panorama es más oscuro cada dia.