Fwd: INDIGNANTES fueron las condiciones en las que se dio el retorno de la mayoría de las comunidades desplazadas por Hidroituango

INDIGNANTES
fueron las condiciones en las que se dio el retorno de la mayoría de las
comunidades desplazadas por Hidroituango

Medellín, 27 de octubre de 2013

Después de ocho meses de desplazamiento
forzado en la ciudad de Medellín más de 300 campesinos y mineros artesanales afectados
por Hidroituango, los cuales han sufrido violaciones masivas y sistemáticas a
los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario;  la Gobernación de Antioquia de manera
indignante propicio su retorno entre el 25 y 26 de octubre a las playas del Río
Cauca y a los municipios impactados por el megaproyecto.

El desarrollo del acuerdo logrado
con autoridades departamentales relacionado con la logística para el proceso de
retorno de la mayoría de las comunidades fue INDIGNANTE y lleno de nuevas
humillaciones por parte de la Gobernación de Antioquia y las administraciones
municipales. Los vehículos que debieron ser contratados con anticipación sólo
se concretaron después de múltiples cambios hasta pasadas las 10 p.m. del día anterior
al programado para el retorno.

Todos incluso niños y niñas
salieron de la ciudad sin haber recibido ningún tipo de alimento, esto ocasionó
incluso que una de las mujeres se desmayara en el camino y tuviera que ser
internada en el hospital de Santa Rosa de Osos. Todos llegaron a altas horas de
la noche del viernes e incluso al día siguiente. Sin en donde pernotar algunos fueron
dejados a la deriva, a otros se les improvisó lugares que no contaban con las
mínimas condiciones. Ni una comida completa recibieron por parte de la
Gobernación de Antioquia durante los dos días que duró el recorrido. ¿En dónde
queda la dignidad humana? ¿En dónde se materializa la supuesta preocupación por
los niños y niñas que decía tener la Gobernación de Antioquia?

La salida del último vehículo se
dio después de las dos de la tarde, a pesar de las múltiples ocasiones en las
que las comunidades insistieron en la necesidad de llegar temprano por la
delicada situación de orden público en la zona. Hasta el día siguiente sábado
26 de octubre a las 5:00 p.m. estaban llegando las últimas familias a sus
sitios de destino, después de haber vivido la varada del vehículo que los
transportaba. Además, no los llevaron hasta el sitio que se comprometieron, más
de 15 personas fueron dejadas a su merced en el corregimiento El Valle de
Toledo y cuando la justa molestia del líder del grupo fue expresada por el
evidente incumplimiento la inmediata respuesta de los funcionarios públicos fue
llamar a la Policía.

Como si no fuera suficiente esta
serie de agravios, ya en los municipios la entrega de los paupérrimos mercados  y apoyos para albergues se ha convertido en
todo un suplicio para las comunidades. 
La coordinación entre alcaldías y gobernación ha sido casi nula y ambas
instituciones se eximen de responsabilidad atribuyéndosela a la otra sin ningún
tipo de respeto por la población.

Más difícil aún la situación de más
de 70 personas que no pudieron retornar después de haber hecho parte del
proceso de dialogo con la Gobernación de Antioquia, propietaria del Proyecto
Hidroituango, pues deja en la Alcaldía de Medellín la responsabilidad de
cumplir con la atención básica de estas familias, esta institución afirma no tener
ningún tipo de responsabilidad con las personas que por amenazas, situaciones
de riesgo y de salud no regresaron. 
Muchas permanecen, ahora más solas, en el viejo coliseo de la
Universidad de Antioquia. La Alcaldía de Medellín incumplió el deber consagrado
en el artículo 63 de la Ley 1448 de prestar ayuda humanitaria inmediata a las
comunidades que declararon la situación de desplazamiento forzado ante la
Personería de Medellín y ratifica tal inobservancia frente a los desplazados
que aún permanecen en la ciudad.  

Causa preocupación que Empresas
Públicas de Medellín prohíba sin ningún tipo de argumentación el ingreso de las
comunidades al Río sin haber realizado ningún tipo de reparación por la
destrucción de los proyectos de vida de los afectados y sin brindar soluciones
por la pérdida de la actividad productiva y la vivienda que está ocasionando Hidroituango.

¡Río arriba, Río abajo, nos dejaron sin trabajo!

-- EL POLLO KE PIKOTEA