15 de Mayo: Angola

Emanuel Matondo

Hoy el 15 de mayo, que es la Jornada Internacional de los Objetores de Conciencia, quiero recordar a todos los pacifistas, antimilitaristas y defensores de los Derechos Humanos que en Angola siguen siendo impunes muchos crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y diversos actos de barbarie, Y QUE ESTOS SIGUEN PERPETRÁNDOSE.

A principios del 1961 había estallado la guerra en Angola, después de más de cinco siglos de coloniaje brutal bajo los portugueses, siglos durante los cuales la resistencia violenta además de la no-- violenta contra los abusos del poder eran cosa diara. El antiguo régimen fascista de Lisboa había desperdiciado primero todos los recursos naturales de su propio país, Portugal, y luego se volvió a lo que denominó sus "provincias de ultramar" para pillar los recursos de Angola etc., una de las "provincias". A todo precio quería retener bajo su poderío colonial lo que hoy llamamos Angola. Existen dos (tres) movimientos de liberación violentos que habían aprendido la lógica militar de los amos de entonces. Si embargo, algunos sectores de la población angoleña resistieron a las órdenes del goberno ajeno sea por la objección de conciencia sea por la desobediencia civil.

Desgraciacdamente estas fuerzas pacíficas nunca fueron tomadas en consideración por los historiadores en los análisis que se hicieron hasta hoy día sobre la de-- colonización se calla el importante papel de la resistencia no-- violenta en el logro de la liberación en 1975. No se conocen, por ejemplo, entre los resistentes no-- violentos los discípulos de un sr. Toko, antiguo bautista, ni que también existían fuertes tendencias no-- violentas en la iglesia catolicorromana.

Después de la Independencia, habiendo pretendido estos tres bandos tomar las armas para liberar a su pueblo de la esclavitud, casi sin esperar un minuto, los libertadores se entregaron a una lucha fratricida por el poder, todos contra todos.. Esta lucha irrespetuosa de la voluntad de la población que pretendían defender, había comenzado aun antes de que el último soldado portugués había dejado el territorio angolano. Los 14 años de lucha contra el coloniaje estaban apoyados por la OTAN y por el mundo civilizado (!!), pero ahora comenzó la lucha entre los ejércitos libertadores por un lado Jonas Savimbini de UNITA y, por otro lado, José Eduardos dos Santos de MPLA. Más el ejército relativamente pequeño de FLEC. La lucha contra la población civil es tan cruel que se debe describir a Angola como una Casa de Muertos Vivientes. La esclavitud a manos de los portugueses fue remplazada por la esclavitud interna. El pueblo es rehén del juego interno por el poder. Ahora hacen cuarenta años que día al día las tropas, los mercenarios y las tropas paramilitares actúan según la lógica militarista.

No se acuerdan de los valores humanistas en Angola.

Debo recalcar que en su esfuerzo genocida, desde el principio, los grandes bandos angoleños se han servido de los dos grandes sistemas ideológicos militaristas y expansionistas, o sea se han aliado a las dos superpotencias de la Guerra Fría. El resultado era la guerra permanente cuya víctima es la población civil angoleña desde hace cuatro décadas. Cada bando concluyó un pacto secreto según el cual respectivamente representan en Angola el complejo militarindustrial de los dos bandosinternacionales los EE.UU y la URSS. Hicieron creer a los productores de armas que ellos representaron la opción deseada por el pueblo angoleño la opción militar, la que nadie quería en verdad. La comunidad internacional favoreció que los bandos beligerantes concluyeron un "pacto de paz tres veces en 1974, en 1992 y en 1994, pero desgraciadamente ninguna vez los beligerantes estaben en serio, más bien continuaron armándose hasta los dientes con el fin declarado de "eliminar al enemigo". En realidad, sin embargo, las bandas guerreras son el enemigo formidable del pueblo angoleño al cual están martirizando.La mayoría de la población civil tenía que huir de sus aldeas natales para luego acorralarse en campos de refugiados. La mayoría del pueblo angoleño se niega categóricamente a creer en el juego mortífero de las bandas asesinas y por consiguiente no quiere particpar en tantos crímenes de guerra y de lesa-- humanidad que se perpetran a diario.

La mayoría angoleña no quiere optar por una de las dos bandas ni por UNITA ni por MPLA ni por la agrupación FLEC, facciones que gozan de la protección de las grandes potencias extranjeras como verdaderos "padrinos" del crimen.

Del extranjero se suministran armas modernas y consejeros militares.

Incluso se da "ayuda humanitaria" que en el fondo sirve para reabastecer a las tropas beligerantes. Angola está cubierta de 15 a 20 millones de minas de todo tipo que transforman la fértil tierra de Angola en una tierra inhabitable e incultivable. Es peligroso haber nacido en Angola por causa de las minas que esperan en todos los caminos. El apoyo extranjero se sirve de la diplomacia secreta. En órden de importancia los poderes que apoyan a la guerra son los EE.UU., los estados sucesores de la Ex-- Unión soviética, Israel, la China, Corea del Norte, Portugal y España, Gran Bretaña, Brasil, Africa del Sur, Bulgaria, el Canadá, Tchequia y Eslovaquia, Marruecos, Burkina Fasso, Namibia, Holanda, Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, etc. etc . Tampoco hay que olvidar los bancos que financian la guerra UBS-- Suiza, Warburg Dillon Read-- Inglaterra, Paribas-- Francia...en total 44 bancos y financieras ilustres.

En cambio, la mayoría del pueblo angoleño ha producido resistentes no-- violentos a la lógica militar, que objetan al servicio militar, hombres y mujeres que se manifiestan en las calles y que por ello sufren maltratos, a veces en el cumplimiento de lo que ellos consideran su deber cívico incluso mueren hombres y mujeres.

Las hostilidades en diciembre del 1998 comenzaron tan lentamente que muchas mujeres y muchos hombres tenían el tiempo para resistir públicamente contra la guerra y contra la opción militar en general, proponiendo la solución pacifista de los conflictos. La voluntad popular de llegar a una paz no-- militar culminó en el llamado "MANIFIESTO PARA LA PAZ Y PARA EL DIALOGO", en las cartas pastorales formuladas por la jerarquía católicorromana y en peticiones a las autoridades firmadas por miles y miles de ciudadanos angolanos tanto dentro como fuera de Angola. Sin embargo, la voz pacifista de objección de conciencia fue silenciada por una represión jamás vista en aquel bello país. Poco a poco los objetores a la opción militarista carecían de fondos para organizarse y crear una infraestructura, por lo que la voz noviolenta, libre y valiente se limitó a la prensa todavía independiente que apoyó todavía a los objetores de conciencia, los pacifistas, los desertores, los activistas de los Derechos Humanos y a otros actores de la Sociedad Civil. Hasta que ésta "voz" también carece de fondos porque la discriminan los grandes donantes de la "ayuda al desarrollo".

Todo ello son motivos por los cuales hago un llamado a los simpatizantes de la "opción humana", a los grupos pacifistas en especial, de percibir y luego apoyar a los que dentro de Angola luchan por la paz. Entre otras cosas les faltan fondos. Sabiendo que las grandes potencias y los grandes bancos ayudan generosamente a los beligerantes, rogamos que ejercen una fuerte presión pública contra las corrientes armamentistas desde su respectivo país hacia los bandos beligerantes. Hay que secar el apoyo a los crímenes de guerra y a los crímenes de lesahumanidad mediante una lobby proAngola. Hay que ofrecer asilo a los desertores, porque, siendo neutrales, se niegan a cometer crímenes de guerra y crímenes de lesa-- humanidad porque se niegan a ingresar a las filas de las facciones en guerra.

Con saludos antimilatristas y solidarias.

EMANUEL MATONDO D.
Objetor de conciencia angolano. Activista de la paz y de los derechos humanos.
IAADH (Iniciciativa angolana antimilitarista en pro de los Derechos Humanos)
Yorkstr. 59 D-- 10965 Berlín.
email ari@ipn.de
http://www.snafu.de/~usp/iaadh.htm