Editorial

Javier Gárate

En los últimos años ha habido un aumento de iniciativas en contra de drones y otras formas de matar vía control remoto tal como veras en este boletín. Mientras la guerra y la tecnología de guerra cambian, también lo hace el enfoque de nuestras campañas. ¿Es esta una señal de que en vez de tener nuestras propias agendas somos simplemente reactivos a las agendas de quienes están en el poder?

¿Por qué es que hay tantas nuevas iniciativas en contra de la robotización de la guerra?

En palabras del activista contra los drones Chris Cole: "Sin potencial percepción de familias en duelo y soldados que ponen sus vidas en riesgo, los políticos se encuentran bajo mayor presión de enviar drones porque no se percibe costo en hacerlo, y con esto aumenta el número de conflictos". Los drones realmente pueden aumentar los conflictos militares, en vez de reducirlos, ya que quien ataca percibe que existen menores riesgos al optar por la acción militar.

Sin embargo, es también necesario insistir que la precisión de esta tecnología no es tan confiable como sus expositores sugieren. Por ejemplo, no existe tal cosa de apuntar con total exactitud, cuando de drones se trata – dramáticamente demostrado en el gran número de víctimas civiles consecuencia del ataque por drones. La pregunta de quién es el responsable y quién toma las decisiones de estos ataques tampoco es una cosa menor. Con pilotos de drones a miles de kilómetros del campo de batalla y con la tecnología moviéndose hacia la total autonomía de los drones, el riesgo es enorme. A su vez, esta tecnología contribuye de sobremanera a la carrera armamentista, ya que ahora todos quieren tener un drone, y es aquí donde entran los especuladores de la guerra, siempre listos para hacer ganancias de las matanzas producto de estas. Hasta ahora, los principales productores de drones han sido Israel y EEUU, pero esta tecnología está avanzando tan rápido, que a menudo puedes leer de un nuevo país produciendo sus propios drones.

¿El problema es la tecnología o sólo el para qué se usa?

Esta no es una pregunta fácil de responder y creo que se necesita más debate al respecto. Hay muchos que dicen que el uso civil de drones puede ser bueno. Por ejemplo, cuán difícil es argumentar contra el uso de drones para combatir grandes incendios. No obstante, al mismo tiempo sabemos que el uso civil de drones tiene un gran impacto en la privacidad, ya que puedes estar siendo filmado desde un drone sin que lo sepas, ahora mismo mientras lees esta editorial. El sector militar es uno de los principales impulsores del desarrollo de esta tecnología y la mayoría del uso civil de drones es para mayor control, por lo que realmente pienso que en verdad no necesitamos de esta tecnología.

Parece que, aparte de estar horrorizados por las muertes a control remoto, otra razón para optar por los drones como foco de campaña es que existe la percepción que aquí hay posibilidad del éxito. ¿Pero a qué no referimos cuando hablamos de éxito? ¿Es suficiente el contar con una regulación de esta tecnología? ¿Pensamos que podemos detener lo que por el momento parece una tendencia en las guerras sin límite?, ¿Cuáles son nuestros objetivos cuando organizamos campañas en contra de la guerra por control remoto? En la IRG no queremos decir que preferimos humanos en vez de asesinos robots - simplemente no queremos ningún asesino.

Mientras que se crean nuevas iniciativas, que importante es evitar la duplicación de trabajo. Por esto, es vital saber cuáles son las áreas específicas de acción, las habilidades de los diferentes grupos y como éstas se pueden complementar. Esto significa que celebramos ampliamente el esfuerzo de CodePink de formar una Red Mundial de Drones, y esperamos se convierta en lugar para la colaboración a nivel internacional contra los drones, donde se puedan iniciar campañas y acciones internacionales y también un lugar para la solidaridad internacional, especialmente con comunidades afectadas por esta tecnología de muerte. En la IRG - una red en sí misma - sabemos muy bien de las dificultades de mantener activa una red, por lo que le deseamos la mejor de las suertes a la Red Mundial, y que juntos digamos:!No más guerras por control remoto!