Comité de Víctimas contra la Impunidad

Después de 13 años en el poder hay muchos problemas sin resolver en Venezuela, a pesar de las promesas del presidente Chávez. Un problema es la impunidad de la policía y los militares, y su violación del derecho a la vida.

En los barrios pobres de Barquisimeto, la quinta ciudad más grande de Venezuela, las familias cuyos parientes han sido asesinados o víctimas de abusos por parte de la policía o el ejército no pueden pagar a abogados que los representen. En 2004 formaron un comité popular para autoorganizarse, llamado Comité de Víctimas contra la Impunidad (COVICIL).

Entre los miembros de Covicil hay víctimas directas e indirectas que no han obtenido respuesta a sus denuncias de violaciones de derechos humanos.

En los últimos 8 años, Covicil ha denunciado 400 casos de violaciones de derechos humanos por parte de agentes de policía y militares. Solamente 3 de los casos consiguieron una sentencia judicial, lo cual demuestra el alto nivel de impunidad. Además de las denuncias, Civicil ayuda a las familias de las víctimas con el papeleo oficial.

Recientemente, su trabajo ha sido compilado en un libro: "Impunidad y Poder: Historia de las violaciones de derechos humanos en Lara (2000-2011)". Este libro recibió el apoyo del miembro del Consejo de la WRI-IRG Rafael Uzcategui, que lleva trabajando muchos años con Covicil.

El año pasado Rafael organizó una delegación de la IRG que visitó Covicil y escuchó de primera mano el impacto de la impunidad policial y militar. Se reunieron con Victor Martínez, el padre de Mijaíl Martínez, que fue asesinado a los 24 años probablemente como consecuencia del apoyo de Mijail a Covicil. En Covicil, las familias pueden compartir libremente sus historias y pueden apoyarse mutuamente para hacer frente al trauma de la violencia policial y la ausencia de justicia.

Rafael Uzcátegui