Hay vida dentro: pensamientos de la prisionera BE8941.

La activista sueca Ploughshares Ann-Britt Sternfelt está actualmente en la cárcel para mujeres de Risley (al norte de Inglaterra) esperando el juicio por intentar desarmar uno de los submarinos Tridente británicos (ver Peace News de Octubre)

Ann-Britt Sternfeldt

Alguien enciende mi luz. Un ojo que me mira a través de un agujero sobre mi cama. Es por la mañana. Estoy cansada, me gustaría dormir un poco más pero no hay elección. Si cuando abren la puerta todavía estás en la cama tendrás problemas.Si es la funcionaria erronea: "¡Arriba! ¡Arriba! ¡Vamos vacas vagas! ¡Moved vuestros sudorosos culos!"

La primera vez que escuché a esa funcionara gritando, me pregunté qué era lo que ocurría. Me sentí insultada. Hoy ya no me importa. En realidad no escucho. Esta lloviendo, no para de llover. Eso hace más fácil estar aquí. Echo de menos la naturaleza. Echo de menos pasear por le bosque, sentir el aire fresco, todos esos olores. Trato de imaginarme el olor de las hoja húmedas en el suelo, pero no puedo. Miro la foto de Mordechai Vanunu en la pared. Me pregunto cómo sería estar aislada durante más de 11 años. Nunca lo entenderé. Es la hora de "la educación". Tenemos ocasión de usar los ordenadores durante unas tres o cuatro horas diarias. Es genial evadirte a otro sitio por un momento, como ir a trabajar. Utilizo el ordenador para mi trabajo escrito (eso me hace sentir que una parte de mi vida corriente todavía continúa).

A veces tengo un sentimiento muy extraño, es como si la realidad de fuera no tuviese nada que ver con nosotros. Es como si estuviésemos apartadas del mundo y olvidadas. Esa es la razón por la que apreciamos todas las postales y cartas que rebimos de la gente que nos apoya. Me ayuda sentir que todavía pertenezcoa ala vida actual.

Vuelvo a pensar en Mordechai Vanunu. Cuando los funcionarios le negaron el correo durante mucho tiempo debió de sentirse como si no existiera.

Comemos y luego nos encierran en nuestras celdas durante una hora más o menos. Entonces leo el correo del día. Hay una carta de una mujer que he leído un artículo que escribí en un periódico de Suecia. Ésto despertó su interés y quiere saber más sobre desobediencia civil. Cuando recivó este tipo de cartas siento que se valora el que yo esté aquí. Saber que inspiro a otr@s me da energía. Ese es el mejor apyo que puedo tener.

Por la tarde, uan vez vuelto a "la educación" , una de las prisioneras me da unos poemas que ha escrito. Hablan de sueños, de libetad, de echar de menos a las personas que no están aquí. Los ojos se me llenan de lágrimas. No estoy triste, simplemente es que los poemas son bonitos. Hay tanto amor en las palabras. Estoy contentan con los poemas, estoy contenta de conocer a esta mujer.

Al anochecer mi vecina golpea en la pared. "¡Buenas noches Ann!" grita. Mi vecina es una chica de 19 años que busca una madre. A veces se sienta sobre mis rodillas y la cojo como a una niña pequeña. Todas las noches a las diez golpeamos en la pared y nos deseamos buenas noches. En medio de toda la miseria hay tanto amor... Estoy agradecida de tener la oportunidad de experimentar todo esto.

Ann Britt Sternfeldt comparte celda con Annika Spalde. Junto con Stellan Vinthagen has sido acusadas de "conspiración para cometer daños criminales". Si son condenadas tendrán que afrontar 10 años de prisión.
Para más información:Bread not Bombs Plowshares, Blomstigen 10, 424 37 Angered, Sweden (+46 31 7110316; email plowshares@hotmail.com; http://plowshares.se/bnb/english).
La Comunidad de Trabajadores Católicos de Liverpool coordina las visitas a la cárcel: LCW, 1 Horne St, Liverpool L6 5AH, England (+44 151 264 8741; email lcw@rapid.co.uk).
Sus direcciones de la cárcel aparecen en la lista de Prisioner@s para la Paz.