Editorial

La noticia de que para el año 2011 el total del gasto militar mundial ascendió a los $1,740,000,000,000, no nos soprende. La noticia fue dada por SIPRI el 17 de abril, fecha que coincidió con el Día Mundial de Acción contra los Gastos Militares. Este es solo un pequeño aumento en relación al año pasado, de apenas 0.3 por ciento. Según SIPRI, esta cifra significa que por primera vez en 13 años, el gasto militar mundial se ha balanceado. Sin embargo, la realidad que podemos ver en nuestras vidas, es que en tiempos de una tremenda crisis económica, donde la mayoría del gasto público esta siendo recortado siguiendo fuertes presiones de los poderes económicos, exigiendo mayores medidas de austeridad, sigue existiendo un fuerte compromiso de la mayoría de los Estados en apoyar la industria militar, cediendo a las presiones de los especuladores de guerra. Si es que no reducen el gasto militar en tiempos como estos, ¿entonces cuándo?

Es por esto que iniciativas tales como el "Día Mundial de Acción contra los Gastos Militares" son más importantes que nunca. Nos sacamos el sombrero por el gran trabajo que tanto la Oficina Internacional para la Paz (IPB por sus siglas en inglés) como el Instituto de Estudios de Políticas (IPS por sus siglas en inglés) hicieron para que el Día Mundial fuera todo un éxito. Da mucha inspiración ver los reportes de los diferentes países donde se realizaron acciones, por lo que el titulo “mundial” esta muy bien merecido. También celebramos el esfuerzo en particular en EEUU de conectar el Día Mundial con el movimiento Occupy, hacer nexos entre diferentes movimientos es parte vital al desafiar poderes arraigados y políticas que son apenas cuestionadas por las élites gobernantes. Ahora el desafío es cómo usar la energía acumulada con el Día Mundial y transformarla en un movimiento mundial contra los gastos militares, la cual trabaje todo el año y que no se convierta en una acción rutinaria cada año, sin aumento de su impacto. La IRG apoyó el Día Mundial y nos gustaría tener una discusión sobre estrategias de cómo consolidar un movimiento contra el gasto militar.

Para terminar, es muy positivo el ver que más acciones como la realizada contra el banco BBVA se siguen realizando, incluso mejor aún ver que estas acciones han inspirado a un grupo en Corea del Sur a realizar una acción similar, en esta ocasión en contra de Samsung. !Queremos más acciones con pintura roja desenmascarando a los especuladores de la guerra que están llenos de sangre!

Javier Gárate