“Así es como son las cosas” - La historia de una acción contra el DSEI de Chris Cole

En 2009, la feria Internacional de Equipamiento de Defensa y Seguridad (DSEI) debía celebrar su juerga de venta de armas bianual en el este de Londres, con una conferencia en el centro de conferencias Queen Elizabeth en el centro de Londres. Según su folleto oficial, el objetivo de la Conferencia de Defensa del Reino Unido 2009 era reunir a altos funcionarios de la industria de armamentos, a los militares y al gobierno del Reino Unido para explorar las oportunidades de negocio que se encuentran en amenazas a la seguridad mundial como el cambio climático, grandes movimientos de población, la creciente escasez de agua, la competencia por fuentes de energía y el continuo aumento del islamismo. He aquí, pues, había otra oportunidad para enfrentarse al complejo militar-industrial del Reino Unido, reunidos al comienzo de su semana de juerga de armamento.

Así que con un spray en la mano me fui al centro de conferencias poco antes del evento y pinté "construid la paz, no máquinas de guerra","detened este negocio sangriento"y "comercio de armas = muerte" en la entrada principal y vertí sangre falsa sobre los escalones. Fui condenado enseguida por daños criminales y una multa de poco menos de 2.000 libras. Dieciocho meses (y numerosas cartas del juzgado, amenazas y visitas de alguaciles) después es el momento de volver al tribunal para explicar mis acciones y por qué no voy a pagar la multa.

Como comprometido cristiano activista por la paz he estado investigando, hablando de, y resistiendo a la industria de armamentos durante más de veinte años. No importa cuántas veces crea que ya lo he visto todo, otra historia de corrupción, el nuevo acuerdo, o de otro desarrollo tecnológico letal me sorprenderá. Durante años he tenido conversaciones privadas con altos ejecutivos de empresas de armamento y he participado en debates públicos con su gente de relaciones públicas. He escrito miles de palabras en el boletines de noticias, revistas, informes y en sitios web. He hablado en incontables reuniones y he participado en más vigilias, protestas y manifestaciones no violentas de las que probablemente pueda recordar. También he sido arrestado, espiado, citado a declarar y encarcelado. No me hago ilusiones sobre el poder que la industria de la "defensa" puede ejercer ni lo bajo que pueden llegar par obtener beneficios o para promover la ideología de la "fuerza es el derecho". Pero sigo llevando a cabo la acciones noviolentas contra los traficantes de armas.

Entonces, ¿cuál es el sentido de una acción directa a pequeña escala que apenas altera el buen funcionamiento de la industria de armamentos monolítico? ¿Qué sentido tiene pasar por todos los problemas de los tribunales, las multas, los agentes judiciales y de prisiones? ¿Qué cambia y de qué manera ayuda a las víctimas de la industria armamentista?

Para mí el sentido de la acción directa no violenta (así como el testimonio judicial y penitenciario que le sigue) es dramatizar la elección que nosotros como sociedad estamos haciendo. En la tradición cristiana, esta elección se resume en el antiguo Libro de Deuteronomio "Yo he puesto delante la vida y la muerte, bendiciones y maldiciones. Ahora elige la vida, para que tu y sus hijos puedan vivir "(Deut. 30:19)

La acción directa no violenta tiene que ver con de tratar de hacer visibles las opciones que estamos haciendo - o que se están haciendo en nuestro nombre - y demostrar que hay una alternativa. Un ejemplo clásico de este tipo de enfrentamiento sería la negativa de Rosa Parks a ceder su asiento de autobús a un hombre blanco en 1955. Esa confrontación directa con el poder del racismo institucional en una situación concreta produjo una mayor amplitud de opciones - el boicot de autobuses de Montgomery - donde la gente tuvo que elegir situarse junto al poder (un poder que insistió en que no había elección, que así son las cosas y siempre lo serán) o levantarse contra el racismo y situarse del lado de la igualdad y la vida.

De manera similar, los poderes que existen nos dicen que no hay otra opción con respecto a la paz y la seguridad en nuestro mundo. La única vía realista para lograr la paz y la seguridad, dicen, es a través de la pistola, aviones no tripulados y la disuasión nuclear. "Así es como son las cosas y así serán siempre" es el grito, y lo he oído de los niños de la escuela en el aula, del consejero delegado en la sala de juntas, y los políticos en la sala de la comisión parlamentaria. Los poderes han logrado convencernos de que la fuerza armada es nuestra salvación, que en las bombas debemos confiar. Pero, por supuesto, esto es un disparate. Como hemos visto claramente en los últimos veinte años de guerra en Irak y Afganistán en la llamada guerra contra el terrorismo, la fuerza armada no trae la paz al mundo, ni defiende a la viuda y el huérfano - de hecho, es todo lo contrario.

Hay, por supuesto, una alternativa a la violencia armada: la justicia. Como dijo el profeta Isaías hace unos 2.750 años, "La obra de la justicia será la paz, y el fruto de la justicia, la tranquilidad y la seguridad para siempre." (Isaías 32:17) Al abordar las causas profundas de la injusticia en todo el mundo, como la situación de Palestina, por ejemplo, podemos abordar algunos de los verdaderos impulsores de la inseguridad en el mundo. En lugar de dedicar recursos a formas más letales de matarnos unos a otros, tenemos que luchar frente a la desigualdad global, dedicando recursos a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y a la consecución de derechos políticos y económicos para todos los seres humanos y los pueblos. Tal vez lo más importante de todo es que tenemos que educar a nuestros conciudadanos para que entiendan que nuestra seguridad futura depende del bienestar global y el bien común y no el interés propio y la prosperidad nacional.

Así que mañana vuelvo al juzgado con la posibilidad de recibir una pena de prisión. Los cínicos dirán, por supuesto que es una pérdida de tiempo. Mi acción directa en la conferencia de apertura DSEI en 2009 no impidió que la feria de armas tuviera lugar ni que haya más comercio de armas. Pero la mentira de que "así es como son las cosas y así serán siempre", la pretensión de que no hay alternativa, se puso en evidencia. Los delegados de la conferencia, los empleados de las empresas de armas, guardias de seguridad, funcionarios del tribunal, los transeúntes, amigos, vecinos y lectores de este artículo tenemos que tomar una decisión: elegir apoyar, por una parte, el comercio de armas, el interés nacional, el militarismo, la injusticia, la violencia o por otra, la resistencia por medios pacíficos, la comunidad, la justicia y el bien común.

Así como Rosa Parks y el boicot a los autobuses utilizaron el sistema de transporte racistas para exponer y combatir el racismo institucional utilicemos la feria de armas DSEI de Londres - que se celebrará de nuevo en Londres el próximo mes de septiembre - para exponer la corrupción, la injusticia y la letalidad de la guerra, el comercio de armas y la ideología de la "fuerza es el derecho".

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