Editorial

Nunca he sido una persona atraída por la tecnología, por lo que no estoy interesado en los últimos avances tecnológicos de la industria armamentista desde una perspectiva de fascinación por lo tecnológico. Si estoy, eso si, interesado en los aviones no tripulados, como la última manifestación de la guerra –especialmente- con consecuencias inimaginables al lograr distanciar al autor de la victima, haciendo a las batallas parecer más un video juego que una guerra donde mueren personas, producto de esas acciones. Los aviones no tripulados están siendo usados cada vez más y más para vigilancia y ataques militares, y da miedo el pensar qué tan lejos puede llegar esta robotización de la guerra.

En reuniones o leyendo sobre aviones no tripulados, me he dado cuenta que estos fascinan a algunas personas que interesadas en la tecnología, quieren saber de los últimos desarrollos y no pueden parar de hablar sobre los diferentes modelos, prototipos, etc. Hay gente involucrada en el trabajo contra aviones no tripulados (y el comercio de armas en general) que tienen esta oscura pasión, y creo que puede ser útil para todo el movimiento, ya que podemos aprender de ellos sobre todos los últimos avances de la industria pero al mismo tiempo, esto no muestra qué tan atractiva es esta tecnología.

Este también sería el caso para las ferias de armas, especialmente aquellas con exhibiciones del aire dirigidas al público en general, donde presentan esta tecnología espectacular sin hacer la conexión entre la misma y para qué esta siendo usada. Se necesitan personas como nosotrxs, luchando contra la guerra, para estar allí y mostrar esta conexión. Nuestra presencia en ferias de armas no sólo estaría enfocada contra la industria y el gobierno, sino también para presentar al público lo sangriento que es este negocio.

En este boletín, incluimos historias sobre la robotización de la guerra, con nuestra Campaña del Mes, presentando el trabajo hecho en el Reino Unido en esta materia. En la IRG queremos ayudar a conectar grupos trabajando contra la robotización de la guerra. Historias regulares de este boletín son acciones contra ferias de armas, es bueno ver que se han realizado acciones en el estado español y en Corea del Sur.

Finalmente, el Especulador del Mes de esta edición corresponde a Denel, principal productor de armas de Sudáfrica. Denel es uno de los principales blancos de la organización “Campaña Alto al Fuego” (Ceasefire Campaign) en Sudáfrica. Estamos felices de anunciar que durante el reciente Consejo de la IRG, la “Campaña Alto al Fuego” fue aceptada como nuevo miembro de la organización.

Javier Gárate