Especulador del Mes: BAE Systems

Anteriormente conocido como British Aerospace, BAE Systems se ha convertido en una de las empresas de aviación y armamento más grandes del mundo; con importantes proyectos, no solo en el Reino Unido sino también en Australia, Sudáfrica, Suecia, Arabia Saudita y los EEUU, donde en la actualidad es uno los principales contratistas del Pentágono. BAE es uno de los principales productores mundiales de vehículos de combate acorazados como el vehículo de combate Bradley (ampliamente utilizado por los militares estadounidenses en Irak), pero la empresa también fabrica aviones de combate, misiles, submarinos nucleares, sistemas electrónicos militares y otras herramientas de combate. En 2008, las ventas de esta empresa superaron los 18 500 millones de libras esterlinas, siendo alrededor del 95% de estas ganancias de origen militar. En los últimos años la empresa se ha visto envuelta en una polémica sobre unas acusaciones de sobornos a oficiales en distintos países, desde Arabia Saudita hasta la República Checa.

Historia

En un esfuerzo por mejorar la competitiva posición internacional del Reino Unido en el mercado aeroespacial, el gobierno británico llevó a cabo la fusión entre Vickers-Armstrong, English Electric y Bristol Aeroplane para formar la corporación British Aircraft Corp. (BAC), que rápidamente se hizo cargo de los intereses de aviación en el país. BAC formó una empresa conjunta con la Aerospatiale francesa para desarrollar el Concorde, un avión comercial supersónico. A finales de los años 60 BAC se negó a participar en la creación del consorcio del Airbus Europeo para aviones comerciales, pero sí que se unió a empresas como la alemana MBB y la italiana Aeritalia para fabricar aviones de combate.

En 1976 el gobierno británico, preocupado sobre el futuro de BAC debido a los problemas financieros del Concorde, nacionalizó la empresa así como Hawker-Siddeley Aviation, fabricante de la nave de despegue y aterrizaje vertical Harrier. Al año siguiente se fusionaron con Scottish Aviation para formar British Aerospace (BAe). A los pocos años, el gobierno británico privatizó la mitad de la empresa y con el tiempo la privatizó por completo. Durante ese tiempo, BAe se unió al consorcio de Airbus. A finales de los 90 BAe compró participaciones minoritarias de la empresa sueca de fabricación de aviones militares, Saab AB.

En el año 2000, BAe gastó unos 13000 millones de dólares en la compra de Marconi Electric Systems, la parte militar de la empresa británica General Electric Co., y así se catapultó hasta los primeros puestos a nivel mundial de las compañías aeronáuticas y militares. Tras esa compra la empresa cambió su nombre por el de BAE Systems. Al año siguiente fusionó sus proyectos de misiles con los de EADS y Finmeccanica para formar la empresa conjunta MBDA. En 2000 BAE compró la unidad de sistemas electrónicos militares Sanders de Lockheed Martin.

En 2005 BAE vendió su unidad de aviónica del Reino Unido a Finmeccanica. Ese mismo año llevó a cabo la mayor compra extranjera de una empresa de defensa estadounidense al pagar 4000 millones por la compra de United Defense Industries, fabricante de vehículos acorazados, entre otros del vehículo de combate Bradley (en 2004 BAE ya había adquirido una empresa británica similar llamada Alvis). Al año siguiente, BAE vendió sus intereses en Airbus a EADS. En 2007 BAE aumentó su presencia en EEUU al adquirir Armor Holdings Inc. por unos 4000 millones de dólares.

Obligación de dar cuentas

Durante más de cinco años BAE se ha enfrentado a acusaciones de estar envuelta en un gran número de sobornos en sus relaciones con gobiernos extranjeros. Las acusaciones empezaron a tomar importancia en junio de 2003 cuando el periódico The Guardian informó que el gobierno estadounidense había acusado a BAE en privado por ofrecer sobornos a oficiales en la República Checa. Más tarde el mismo periódico informó de que BAE se enfrentaba a acusaciones de soborno en otros tres países, India, Sudáfrica y Qatar. Se le acusaba entre otros de pagar en secreto millones de libras esterlinas en comisiones secretas para obtener un importante acuerdo de venta de aviones Hawk a Sudáfrica, contando con el respaldo del gobierno británico. Siguieron otras acusaciones de que la compañía había creado una slush fund (fondos para sobornar) de 20 millones de libras esterlinas (más tarde se dijo que eran 60 millones) para pagar sobornos a oficiales en Arabia Saudita en los 80.

A pesar de los desmentidos hechos por la empresa, la Oficina de Fraudes Graves del Reino Unido (SFO, en sus siglas en inglés) lanzó una investigación penal sobre las acusaciones de soborno, centrándose en las acusaciones que afectaban a Arabia Saudita. BAE y la embajada Saudí supuestamente instaron mucho para que se pusiese fin a las investigaciones y, en diciembre de 2006 sus esfuerzos se vieron recompensados. El gobierno británico detuvo el caso por motivos de seguridad nacional. (En abril de 2008 la Audiencia Nacional del Reino Unido dictaminó que detener la investigación era ilegal, pero sin embargo en julio de 2008 la Cámara de los Lores invalidó la sentencia de la Audiencia.)

Sin embargo, la SFO continuó investigando el comportamiento sospechoso de BAE en otros seis países. La empresa también estaba siendo investigada por oficiales suizos por posible blanqueo de capitales.
Puesto que le fue imposible escapar de tales acusaciones, BAE anunció en junio de 2007 que encargaría su, supuestamente, propia investigación de los hechos conducida por Lord Woolf, antiguo Lord Jefe de Justicia de Inglaterra y Gales. El informe de 150 páginas del comité de Woolf emitido en mayo de 2008 establecía que los altos ejecutivos de BAE “reconocían que la Empresa no había prestado suficiente atención en el pasado a los principios éticos ni había evitado actividades que potencialmente podían ocasionar daños a su reputación.” No obstante, el informe parece haber sucumbido a los deseos de la empresa en que se deberían centrar más en el futuro y no en el pasado. El informe proporcionó lo que llamó “una hoja de ruta para que la Empresa estableciese una reputación mundial con una conducta comercial ética.” Entre las 23 recomendaciones que hacía, estaba el que BAE “continúe a prohibir la facilidad de pagos como norma general.” Dada la draconiana naturaleza de las recomendaciones, no sorprende que BAE acordase adoptar todas ellas.

Un nuevo frente se abrió a finales de julio de 2008 en relación a los dudosos pagos de BAE cuando el Financial Times informó que había visto documentos que sugerían que la empresa había pagado al menos 20 millones de libras esterlinas a una empresa relacionada con el comercio de armas en Zimbabue y al controvertido presidente Robert Mugabe.

En febrero de 2010 llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de los EEUU y con la Oficina de Fraudes Graves del Reino Unido con respecto a los antiguos cargos de soborno. La empresa aceptó pagar 400 millones de dólares en EEUU y el equivalente de 47 millones de libras en el Reino Unido para la resolución de los casos.

A finales de julio (de 2010) el Ministerio de Justicia anunció con orgullo que la tan esperada Ley de Soborno entraría entrará en vigor en 2011. “La Ley asegurará que el Reino Unido está a la cabeza de la batalla contra el soborno,” dijo el martes. La legislación continúa una larga investigación sobre las acusaciones de corrupción contra BAE (negadas con rotundidad), y sobre unas costosas negociaciones con las autoridades a ambos lados del Atlántico por parte de la empresa armamentística.
Sin embargo, en realidad, ¡se suponía que la Ley debía entrar en vigor en 2010! Recibió la aprobación real en abril, casi 18 meses después de que el ‘informe definitivo’ sobre sobornos de la comisión recomendase la inclusión de las nuevos delitos.

Transparencia Internacional también ha mostrado su decepción. “El riesgo es que bajo el nombre de ‘consultas’, aquellos que quieran continuar con los ‘negocios como de costumbre’ pueden aguar la Ley de Soborno,” decía. También ha publicado su propia guía sobre la nueva Ley para poder avanzar.

Ventas a nivel mundial

La venta de armas de BAE Systems alcanzó los 32400 millones de dólares en 2008. Alcanzó así BAE Systems el primer puesto en la lista de las 100 empresas más importantes en venta de armas lo cual es significativo por varios motivos. Es una empresa británica, pero su venta de armas depende de una fabricación que se realiza en varios lugares fuera del Reino Unido. Las armas de BAE se venden de forma indiscriminada en todo el mundo. Tiene clientes militares en más de cien países. En los últimos años se ha centrado en aumentar las ventas en EEUU, concentrándose sobre todo en el equipamiento necesario para los conflictos de Afganistán e Irak, y proporcionando Eurofighters al régimen de Arabia Saudita. Otros acuerdos de exportación incluyen subsistemas para el caza israelí F-16 y acuerdos de venta tanto a India como a Pakistán.

  • La principal razón por la cual BAE se convirtió en la empresa armamentística más grande del mundo en 2008 fue por el aumento de ventas a EEUU que compensaba el descenso de ventas en otras partes, incluido el Reino Unido.
  • Los dos grupos operativos más importantes de la empresa (Electrónica, Inteligencia y Apoyo y Tierra y Armamento) tienen su sede en EEUU y contribuyeron al 59% del total de ventas de 2008.
  • BAE generó un total de 17300 millones de dólares en ventas en los EEUU, comparado a los 6250 millones generados en el Reino Unido y los 10500 generados en el resto del mundo.
  • BAE Systems es un principal contratista del Departamento de Defensa de EEUU (DOD en sus siglas en inglés). En 2008 se clasificó como el cuarto contratista del DOD y era la única empresa no estadounidense entre los 10 primeros contratistas del DOD.
  • Adquisiciones extranjeras recientes han contribuido a las ventas totales de BAE, demostrando así la importancia de esta empresa en los mercados extranjeros. Por ejemplo, su adquisición de Tenix ha hecho de BAE Systems el mayor productor de armas en Australia.

¿Una empresa ‘británica’?

BAE es en la acutalidad una empresa internacional con siete “mercados nacionales”. El mayor de ellos es los EEUU, seguido del Reino Unido. Los otros son Australia, Arabia Saudita, Suecia, Sudáfrica y, desde 2009, la India. No es probable que BAE dé prioridad a intereses en el Reino Unido. Como dice su Informe Anual, su estrategia es la de “proporcionar un crecimiento sostenible con valores para los accionistas”.

Medioambiente y seguridad de los productos

BAE recibió halagos a la vez que algunas burlas cuando anunció en 2006 que estaba trabajando en municiones ‘verdes’, incluyendo balas sin plomo, cohetes con menos componentes tóxicos y cabezas de combate más silenciosas para reducir la contaminación acústica. La extraña idea de proteger el planeta mientras se mata a personas fue recogida por el titular de un artículo sobre este proyecto en el Times of London: “¡Atención, Sargento! Es fuego respetuoso con el medio ambiente.”

Para más información:
http://www.caat.org.uk/issues/bae/
http://www.crocodyl.org/wiki/bae_systems
http://www.guardian.co.uk/world /bae
http://www.baesystems.com7