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India: Industrias extractivas, violencia estatal y lucha por el derecho a la vida

Anand Mazgaonkar

La mayoría de los libros-guía de economía nos quieren hacer creer que el crecimiento chorrea para abajo y que ese chorreo es el camino para erradicar la pobreza. Armados de tal racionalidad muchos gobiernos se pelean entre ellos para atraer inversiones de corporaciones extranjeras y/o nacionales, sin importar si tienen que realinear sus prioridades políticas, cambiar las leyes locales, pagar altas sumas de los fondos públicos para proveer de infraestructura o dar grandes subsidios a “inversionistas extranjeros”. Mientras que los gobiernos “democráticos” pretenden ser responsables frente a la “gente”, como ciudadanos comunes, descaradamente sólo sirven a los intereses de las corporaciones.
De esta forma la definición de “industrias extractivas” incluye no sólo a corporaciones mineras sino también a:

  • Corporaciones mineras
  • Industrias que explotan la tierra, agua, bosques
  • Leyes de gobierno, políticas públicas, acciones qué amenazan el derecho a la vida y la misma supervivencia de las y los trabajadores – campesinos, indígenas, pescadores, trabajadores de fábricas y a todos quienes están implicados en trabajo manual no remunerado

Es importante el incluir leyes y políticas de gobiernos como parte de la industria extractiva por dos razones: una, la escala de la operación y dos, el rol de los gobiernos de turno, el cual es servir como una herramienta dócil a las manos de las corporaciones. En India, por ejemplo, existen leyes extravagantes que no sólo doblan sino que -de forma proactiva- suprimen la transparencia y los derechos de la gente. Por ejemplo, una ley de biotecnología que intenta proveer de un período de cárcel por “des-información” sobre la biotecnología, o leyes de agua/irrigación que penalizan a campesinos por lo que parecen actividades completamente regulares, o leyes que crean espacios especiales para corporaciones que estarían fuera de la jurisdicción de autoridades electas, o una ley de responsabilidad de daños nucleares que entrega rutas de escape para proveedores nucleares, en vez que de obligarles a rendir cuentas por sus actos. Estas leyes son usadas para suprimir la confrontación a la maquinación corporativa, tanto si son firmas de biotecnología como Monsanto, proveedores de equipamiento nuclear como General Electric, Westinghouse, Areva o empresas de suministro de agua que han privatizado el tan necesario recurso natural

El poder de las corporaciones no sólo abarca sus operaciones sino también los pasillos de gobiernos locales y nacionales y otras extensiones de tierra en el país. Primero tuvimos “zonas económicas especiales” que estaban exentas de impuestos, ahora tenemos mucho más grandes “regiones especiales de inversión”, que pueden ser entre 100 a 1000 kilometros cuadrados. En estas zonas económicas especiales las corporaciones pueden operar sin restricciones.

De tal forma “desarrollo” para quiénes están al lado incorrecto del garrote (y que constituyen más del 80% de la población) significa:

  • Desplazamiento (entre 30-50 millones de personas han sido desplazadas por proyectos de “desarrollo” en los últimos 60 años)
  • Despojo ( al menos 60% de desplazados son indigenas), desempleo (campesinos, pescadores, Adivasis, trabajadores de fábricas pierden sus trabajos tradicionales y a menudo terminan en condiciones serviles)
  • Deshumanización (personas que viven en zonas rurales terminan viviendo en muy malas condiciones en la ciudad y viviendo de forma “ilegal”)
  • Muerte (cerca de 250.000 campesinos se han suicidado debido a deudas en los últimos 15 años)

El estado intenta reprimir la resistencia de quienes están afectados al denominar a activistas como “anti-desarrollo” o “anti-nacionales”, creando falsos casos judiciales en contra de activistas y tratando de destruir su infraestructura, acosando a sus seguidores, o presentando el fantasma de “la mano extranjera” trabajando en contra del desarrollo del país, etc.

La violencia y represión por el estado no es peculiar a ninguna ideología en particular o partido político, es la práctica común de los estados (provincias) en India liderados por diferentes partidos políticos.

La violencia del estado tiene las siguientes manifestaciones:

  • Violencia evidente, visible: que resulta en desplazamientos, desposeimiento, desempleo
  • Violencia indirecta: creando condiciones en que los salarios en la agricultura como en otros sectores sean paupérrimos, empujando a campesinos hacia la ciudad
  • Violencia sistémica, invisible: leyes, reglas, políticas, inaccesibilidad por motivos de la burocracia
  • Finalmente, los oprimidos comienzan a creer que tienen que culparse a sí mismos por la situación en la que se encuentran.

Todo esto tiene serias consecuencias para la vida de la gente y para la sociedad. Lo que está de moda es:

  • Economías satélites- en y de servicio
  • Paga y usa: sólo aquellos con recursos tienen el derecho y el acceso a servicios
  • Universalización de las normas de la clase media, estilo de vida, y aspiraciones de sueños imposibles de realizar
  • Cambio de lenguaje, pero realidad que no cambia: usando palabras por solo decirlas como “desarrollo sustentable”, “participación”, “derechos humanos”, “justicia”
  • Una gran falta de sensibilidad a la creciente violencia e injusticia
  • Gente vs gente: poniendo a un grupo de oprimidos frente a otro grupo de pobres
  • Medicina peor que la enfermedad: escasez de recursos básicos tales como agua, tierra, etc., privatizados para “mejorar servicios”
  • Demonización: la violencia del sistema es negada o ignorada, la auto defensa de los pobres les lleva a ser demonizados y llamados “anti-nacionales”, “anti-desarrollo”, Maoístas, terroristas, etc.
  • Perdida de inocencia, creciente uso de manifestaciones violentas: personas pierden la fe en la noviolencia y empiezan a pensar que sólo la violencia y las manifestaciones violentas funcionan, aún más, destruye el carácter humano

Los desafíos que enfrenta cualquiera que se enfrente a la violencia estatal y a la injusticia son:

  • Aquellos que necesitan ser organizados enfrentan una batalla diaria de sobrevivencia para llegar a fin de mes
  • Enfrentan una clase media hostil (urbanizada, occidentalizada, consumista, aislada / nuclearizada) que se beneficia de cómo están las cosas
  • Presentar una alternativa
  • Las batallas son cada vez más técnicas

No obstante existen razones para tener esperanza incluso en el medio de tanta adversidad. Existen muchas expresiones de resistencia a lo largo del país. Adivasis y campesinos están luchando por salvar su tierra en el estado de Odisha, en la costa este de India, lo mismo que Adivasis de Jharkhand en el estado de Chattisgrah quienes luchan por proteger sus vidas y su cultura de las corporaciones mineras. Pescadores están luchando contra la tremenda planta nuclear en el estado del sur de India, Tamil Nadu; campesinos están resistiendo a toma de terrenos por varias industrias, y por proyectos de represas y también turísticos en el estado occidental de Maharashtra y en Gujarat.

Hoy en día estas resistencias encuentran un lugar en los medios de comunicación por la severidad de la represión, pero ojalá que mañana sea por el número e impacto de su acciones. La resistencia hoy en día es local y espontánea, es a menudo sin líderes establecidos. Quienes están en el poder han tenido que empezar a hablar de cambio y existe un esfuerzo por crear un marco legal para la libertad de información, transparencia, y las voces de la gente han tenido que ser escuchadas (aunque no sean atendidas). Y el estado y las corporaciones están teniendo que pagar mayores compensaciones para mitigar los problemas causados.

Basado en la presentación del webinar por Anand para el eConsejo de la IRG en 2013, puedes ver la grabación en el siguiente enlace.