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Declaración de la IRG (WRI, en inglés) sobre la OTAN y Kosovo

WRI, 26 de marzo, 1999

La Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI), una red internacional de más de setenta grupos pacifistas distribuidos por más de treinta países (entre los que se encuentran la República Federal de Yugoslavia y Croacia), condena los bombardeos de la OTAN y la hipocresía de los gobiernos que constituyen esta institución, puesto que ellos han contribuido a aumentar la presión para que estallara la guerra.

Las razones originales para amenazar con una actuación militar eran obligar a Milosevic a firmar un acuerdo de paz, lo que es una mala lectura, y fatal, de Milosevic y de la actitud de un pueblo serbio sometido durante varios años a una campaña de propaganda nacionalista. Más que socavar a Milosevic, esto le ha permitido explotar las tradiciones serbia y yugoslava del concepto de una defensa militar heroica.

La razón que se argumenta ahora es que los bombardeos pretenden evitar una catástrofe humanitaria. En el momento de redactar este escrito, con la evacuación de quienes suministraban socorro y de los miembros de la misión de verificación de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), y con la expulsión de los periodistas extranjeros, ya se ha desencadenado un desastre incluso mayor, porque existen incluso menos vías para reaccionar.

La OTAN ha estado utilizando los conflictos de la ex Yugoslavia para redefinir su función, ajustándola al papel de fuerza policial del mundo. A este fin, persigue sus propios intereses institucionales --yendo en contra de quienes participan en instituciones gubernamentales no militares, como la OSCE y las Naciones Unidas-- y decide qué actuaciones militares hay que realizar de acuerdo a la lógica de su estructura organizativa; es la OTAN quien decide qué "crímenes" hay que perseguir y lo que es una "catástrofe humanitaria".

Los bombardeos de la OTAN, lejos de debilitar al régimen de Milosevic y de proteger a las y los albaneses de Kosov@, ya están teniendo consecuencias desastrosas; consecuencias que eran, además, predecibles. En Kosov@ mismo, se ha declarado abierta "la veda" para policías, militares, paramilitares o civiles armados serbios contra toda la población albanesa y sus instituciones. En Serbia, el régimen de Belgrado ya ha actuado contra las voces que se pronuncian contra la guerra, como Radio B92.

Los gobiernos que forman la OTAN han mostrado siempre muy poco interés por apoyar las actuaciones noviolentas de las y los albaneses de Kosov@ a lo largo de estos últimos nueve años, tiempo en que la población albanesa se ha negado a tomar las armas en respuesta a la represión y la violencia del régimen serbio. Sin duda, los gobiernos de la OTAN dieron su consentimiento a que se excluyera de los acuerdos de Dayton a Kosov@. Cuando los gobiernos extranjeros llegaron a reconocer que la violación de los derechos del noventa por ciento de la población de Kosov@ no era más que un "asunto interno" de Serbia fue para ofrecer garantías que ni siquiera iban a intentar hacer efectivas.

Durante ocho años las y los albaneses de Kosov@ trabajaron conscientemente sin recurrir a la violencia, concentrándose en mantener su cohesión social y sus instituciones, como los centros educativos paralelos. Su lucha, basada en huelgas, boicots noviolentos, manifestaciones pacíficas e instituciones paralelas, fue ampliamente ignorada en el mundo.

La Internacional de Resistentes a la Guerra, lejos de apoyar la creación de un orden mundial basado en que la OTAN pueda violar el derecho internacional con sus actuaciones militares, trabaja para apoyar los métodos noviolentos de resolución de los conflictos. Hemos luchado contra el militarismo del régimen de Milosevic; a través del Balkan Peace Team [Equipo Paz en los Balcanes], hemos intentado impulsar el diálogo entre la población serbia y la albanesa; e intentamos concienciar del hecho de que la lucha noviolenta ofrece diferentes métodos aplicables a las luchas sociales y que pueden emplearse en situaciones como ésta. Si los gobiernos que ahora se preparan para bombardear Serbia, Kosov@, Vojvodina y Montenegro hubieran tenido una reacción más inteligente en relación con la población albanesa de Kosov@, estaríamos en una situación muy diferente ahora. Desgraciadamente, no lo hicieron. Las decisiones se toman sobre la base de consideraciones a corto plazo dominadas por la política del poder y la "realidad militar". Los "criminales" a los que ahora quieren bombardear con objeto de que se sienten a la mesa de negociaciones son, sencillamente, el hombre que ellos mismos convirtieron en "garante de los acuerdos de Dayton".

La misión de la OSCE fue hacer demasiado poco y llegó demasiado tarde. El equipo de "verificadores" --creado de forma improvisada, mal preparado y con un mandato inadecuado-- consiguió apagar algunos fuegos y empezar a construir algún canal de cooperación con los grupos de la sociedad civil, pero no pudo contener la creciente ola de violencia. Más bien, lo que verificaron fue que se había cometido una atrocidad. En cualquier caso, era infinitamente mejor que la OSCE estuviera allí a que la OTAN se pusiera a bombardear la región.

La función de la OTAN no es proteger a las poblaciones condenadas a vivir bajo regímenes criminales. ¿Cómo iba a serlo si entre sus miembros hay países como Turquía, cuyos métodos contra la población kurda son igualmente terribles? La estrategia militar de la OTAN en Kosov@ no se diseña en función de los intereses de la población, sino para reducir los riesgos que corren los soldados de la OTAN, al margen de las consecuencias que esto pueda tener para quienes son ahora rehenes de la venganza serbia. La nueva estrategia de la OTAN parece ser, en realidad, la puesta a prueba de los nuevos sistemas de armamento --haciendo uso de un ataque a gran escala contra un país centroeuropeo--, el primer empleo de los Bombarderos B-2 de las fuerzas aéreas estadounidenses, la primera participación activa en batalla desde la Segunda Guerra Mundial de las fuerzas aéreas alemanas, el sometimiento militar de los nuevos miembros de la OTAN al mando militar europeo de la OTAN. El ataque que está llevando a cabo en Yugoslavia es un primer precedente de la nueva estrategia que pretende aprobar el próximo mes de abril y en la que se establece enfática y explícitamente que la OTAN tiene "derecho" a intervenir en cualquier lugar del mundo sin necesidad de que las Naciones Unidas o demás cuerpos intergubernamentales les asignen mandato alguno.

En esta situación, a corto plazo, la Internacional de Resistentes a la Guerra pide que se ponga fin a los ataques aéreos de la OTAN, y convoca a sus miembros a que organicen vigilias, manifestaciones o cualquier otro tipo de acciones noviolentas contra la OTAN frente a las embajadas que procedan o a los Ministerios de la Guerra y las bases aéreas. Asimismo, hacemos un llamamiento a los soldados de todos los países que participan en este ataque a que se nieguen a seguir en esta guerra.

A plazo medio, seguiremos en contacto con nuestras amigas y amigos de los grupos antiguerra de Serbia y con la gente de Kosov@ que está luchando por una paz con justicia.

A plazo largo, la Internacional de Resistentes a la Guerra redoblará su compromiso con la búsqueda de respuestas civiles a los conflictos; concretamente, con el desarrollo de la noviolencia como herramienta en la lucha social y con el uso de la resolución de conflictos noviolenta y el diálogo.

Traducción al castellano/español de michelle, miembro de WRI. michelle@arrakis.es


War Resisters' International, 5 Caledonian Road, London N1 9DX, Britain (Tel: +44 20 7278 4040; fax: 278 0444; email: info@wri-irg.org).